13/5/13

anoche

/Silbo en la oscuridad, 
Animal sin reposo; 
Torres de la vigilia, 
Candela de los ojos/

Siempre,
de alguna manera volvés.
Parecías tan real...
Inequívoco,
flagrante.
Si hasta pude escuchar eso que nunca te animaste a decir.
(¿O era lo que yo quería que dijeras?)
Palabra por palabra.
¡Al fin!
entrecortadas,
apuradas,
amontonadas,
susurradas, desesperadas
así.
como una gota detrás de otra
fueron cayendo sobre mí,
golpeándome.
Llevaba años esperando,
generando situaciones oportunas,
arriando agotada el curso de las cosas,
tratando de que fuera tu boca la que hablara y no las otras.
Tu voz.
Desesperé, insistí, lloré,
y finalmente decidí cansarme.
Irme,
y que te fueras.
Que te fueras en serio.
Vos y tus palabras no dichas.

Sin embargo anoche...

5/5/13

gotas

Una tarde que llovió, desde adentro miró hacia afuera. Por un momento también cerró los ojos. Procuró no pensar en ninguna melodía. El reto consistía en hacerlo después. 
Entonces escribió.


Es un ave extraña o un reptil voraz
que fagocita en picada 
sus inmóviles tangentes
de transparencia tenáz.

Mártires del trueno o de las mañanas
tendrán la muerte y la vida
en el romance del sol
con sus bellas amalgamas

Gota por gota va
mi reflejo enmudecido
para soltar su rugido
en un gigante de sal

Lento en la bajante siguen su destino
de calma en las grietas,
de vida en las lenguas,
de peine de linos

Comparten camino hermanas surgentes
y el salto en las correderas
eleva el arruyo
del canto simiente.


Gota por gota va
mi reflejo enmudecido
para soltar su rugido
en un gigante de sal

Damián Lemes



3/5/13

puro, incondicional

"Nunca nadie va a mirarte con tanto amor", me había dicho Mariela, delante de su hijo Yamandú, de seis meses en ese entonces. No recuerdo si yo estaba embarazada. Lo cierto es que le creí fervientemente sin saber de qué se trataba.
Hoy puedo dar fue de aquello que me dijo Mariela.
Nada se compara con lo que siento cuando Miguelina me mira.

24/4/13

el dolor del asfalto


Andando por las calles de mi ciudad es probable que te encuentres con alguna estrella color amarillo pintada sobre la calzada, y si no se despintó por el paso de las ruedas, también podrás notar que dentro de la estrella  hay un nombre y una fecha. 
Se trata de la campaña de estrellas amarillas que también se realiza en otras ciudades argentinas.
Allí donde hay una estrella murió una persona producto de un accidente de tránsito. Los que llevan adelante esta campaña prefieren no decir "accidente" sino "hecho" de tránsito, por tratarse de acontecimientos que pudieron haberse evitado de no ser por el negligente incumplimiento de la ley por parte de uno o todos los involucrados. 
En Gualeguaychú ya se han pintado casi cincuenta estrellas. Y quedan otras por pintar. Nadie lleva la cuenta de cuántos han muerto en las calles. Parece mentira que sean tantos. Es necesario y es urgente que una vez que se pinten las que restan no haya nuevas por pintar.
En la esquina de mi casa hay una estrella que lleva el nombre de Miriam, una joven madre que venía desde el norte por calle Magnasco, conduciendo el auto acompañada por sus hijitos. Recuerdo el ruido del impacto. A mi vecinos, a mi suegro, a Damián yendo a socorrerla. El pavimento ardía porque era verano y su cuerpo tendido y dolorido sobre el asfalto no encontraba alivio. Los chiquitos lloraban y gritaban mamá, y las empleadas de la panadería los abrazaban. Cada minuto sin la ambulancia fue una hora, o una eternidad.
Miriam había frenado porque el semáforo estaba en rojo y avanzó cuando se puso en verde, pero un camionero que transitaba por el bulevar no cumplió las reglas y siguió andando cuando debería haber parado. Chocó el auto de Miriam, la puerta de abrió, y ella, que no llevaba cinturón de seguridad (porque en la ciudad para qué) salió despedida.
La campaña invita a la reflexión. Algunos se persignan y elevan una plegaria por ese ser que abrupta y dolorosamente se fue. Es que tenés que ser de piedra para no conmoverte al pasar por una estrella. Tenés que ser de aire para no ponerte el casco cuando andás en moto. Bastante zonzo si crees que no hace falta el cinturón en la ciudad. Necio si pensás que todo lo podés, incluso atender el celular cuando vas a volante. 
Ser parte de a masa del tránsito implica un compromiso mucho más serio del que crees. Es la vida de las personas lo que se pone en riesgo ahí afuera.



19/4/13

desde el comienzo

Hoy es el día del aborigen. La palabra aborigen proviene del latín ab origine que significa desde el comienzo. Hoy se conmemora, después de tantos años de hiriente desprecio, a quienes estuvieron desde el comienzo, antes de los que llegaron a apropiarse y a imponerse a fuerza de cruces y espadas (pero con estas últimas ante todo).
La ciudad donde vivo lleva el nombre de la incomprensión. De lo que quedó resonando en los oídos españoles de lo que los guaraníes decían. Yaguar i guazú, así llamaban ellos al río que corre al este y más allá  se pierde en el Uruguay.
No sabemos cómo habrán nombrado a ese río los chanaes, porque de ellos, a pesar de que vivieron acá desde hace al menos dos mil años, se sabe menos. Probablemente los guaraníes fueron más poderosos en la transmisión cultural, con seguridad también fueron más; o quizás también, esas voces guturales se escucharon con más fuerza desde los barcos.
Nuestra historia, gualeguaychuenses [yaguariguazuenses], tiene más de 200 años. ¿No es hora de que vayamos conociéndonos desde el comienzo?.

Les dejo una canción, un artículo ya publicado en estos mundos, y una linda experiencia personal.







7/4/13

:)


...Yo llevo tu sonrisa como bandera, 
y que sea lo que sea...