Mostrando entradas con la etiqueta el mundo que nos toca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el mundo que nos toca. Mostrar todas las entradas

27/11/14

tragame tierra

Vivir en una ciudad con menos de cien mil habitantes tiene sus ventajas y sus desventajas. Para mi modo de ser y ver la vida, las primeras tienen más peso, sin embargo no dejo de reconocer a las segundas.
No hace mucho fui al banco con la intención de corroborar la existencia de mi cuenta y al introducir la tarjeta en la ranura, como es obvio, se me solicitó la clave.
Me la había olvidado.
Se trataba de un número de cuatro dígitos completamente desconocido para mi.
No me detuve en preocuparme por la falta de memoria, simplemente recurrí a la mesa de entrada, donde está Marcelo y él (que también me saluda por mi nombre), amablemente hizo los pasos para generar una nueva clave.
Otra ventaja de ciudad chica viví también en otro banco, el de la provincia. Esa vez me sumé a la cola equivocada. Al llegar a la caja y presentar mi cheque, el señor me preguntó qué hacía ahí. Le dije que la vez anterior había cobrado otro cheque en la misma ventanilla (obviando que aquella vez anterior me dijeron que hiciera esa cola porque andaba con mi hija menor de dos años a cuestas). Bueno, la cuestión es que el cajero, en lugar de mandarme a freir churros y hacer la cola que me correspondía, me dijo que me pagaba igual. Y me pagó.
Y cuento estos dos casos sin detenerme a mencionar las distancias cortas que nos ahorran muchísimo tiempo, el río acá nomás, la saludable costumbre de la siesta, las bocinas sólo para saludarnos; pero como dije al principio, vivir en una ciudad de no más de cien mil habitantes también tiene sus desventajas.
Cuando le conté esta anécdota a Vivi, me dijo que era "buenísima para una sesión denominada 'Tragame tierra', dentro de un programa de radio". Poco antes de quedar embarazada de mi segunda hija saqué turno en un centro de diagnóstico por imágenes para hacerme una ecografía transvaginal, sin preguntar, claro, qué médico me la iba a hacer. La cuestión es que cuando se abrió la puerta del consultorio, el muchacho de ambo blanco que dijo "Melchiori" y esperó que yo entrara, era el primo de un ex. De mi misma edad. A quién había visto por última vez en un boliche, o en un cumpleaños, no se. La engorrosa cuestión es que me conocía con el tipo que iba a hurgar un buen rato en mi vagina con ese artefacto y ese gel, y en ese momento (sólo en ese momento) envidié a las mujeres que se hacen ecografías transvaginales en ciudades con más de cien mil habitantes.

16/9/13

la princesa Agustina











Días atrás la Policía de Concordia descubrió en la calle a una nena de 12 años ejerciendo la prostitución. Cuando se acercaron a ella, les dijo que era su mamá la que la obligaba a acostarse con hombres a cambio de dinero, que luego debía entregarle. También contó que su mamá también obligaba a sus hermanas a hacer lo mismo.
La nena se llama Agustina, y ahora está en una residencia dependiente del COPNAF (Consejo Provincial del Niño el Adolescente y la Familia).



En medio de la maraña informativa de este lunes aparece, como una isla tenebrosa, esta 
noticia. 
¿Podrías detenerte unos segundos y ponerte en el lugar de Agustina? 

Feo, ¿no?

Probá un rato más. 
Pensá en la noche, en el frío, en lo lindo que sería estar al lado del fuego en lugar de estar 
caminando por estas calles inhóspitas, con estas botas y esta ropa incómoda que obligaron 
ponerte. 
Las nenas de tu misma edad todavía se ilusionan con historias de princesas, que usan vestidos
amplios y bailan. 
Son lindas, y lucen felices las princesas... 
Pensá en esos hombres, enormes. Enormes si, son mucho más grandes que vos y tienen 
mucha fuerza. 
Te dan asco. Mucho asco. Escupirías sus caras cada vez que los ves acercarse. Y saldrías 
corriendo con tal de evitar las manos. Otra vez las manos, y la saliva, y el dolor, y la sangre.
Y el dolor.
¿Pero adónde? ¿Quién podría ayudarte?
Esa vez que intentaste resistirte, el hombre se enojó mucho y recordó que había pagado 
dinero para que vos te portaras bien y hagas lo que él te pidiera.
Tenés tanto miedo.
Estás tan sola. 
¿Quién podría llegar a darte amor, si ni tu mamá lo hace?.


Sin clientes no hay trata.
Desde el lugar en el que estés en esta sociedad hacé lo posible para evitar Agustinas tristes.

10/8/13

la rueda de la fortuna

Era uno de los viernes más fríos del año, y sin embargo igual quisimos cenar fuera de casa. Lo hacíamos siempre que teníamos unos manguitos extras y algo para celebrar o algo para conversar, o porque queríamos darnos un gusto. Estacionamos el auto frente al río, y mientras caminábamos hacia el luminoso restorán al otro lado de la calle, un muchacho flaquito, algo encorvado y con las manos refugiadas en los bolsillos del buzo tipo canguro se ofreció a cuidarnos el auto. Nadie lo dijo, el trato estaba implícito, al regresar debíamos darle unos pesos. Continuamos caminando hacia la gran puerta de vidrio, sabíamos que al pasarla el lugar iba a estar calentito y que en no más de cuarenta minutos estaríamos comiendo. Yo llevaba a Miguelina en brazos y Damián empujaba el coche. Me di vuelta y vi como el muchacho se recostaba en la balaustrada de espaldas al río. Ese buzo es una burla para este frío impiadoso, pensé. Y él tan flaquito. Pero seguí avanzando, voltee la cabeza y así de fácil dejé de verlo. (¿Dejé de verlo?). Allá enfrente el panorama era tan distinto...
Nada iba a quitarme del alma ese sentimiento áspero y amargo, ni la propina que le dimos, ni el chocolate que le regalé. Ni siquiera la breve charla amable que entablé con él.
En mi mente se representaba una de esas ruletas en las que el hecho de que el puntero se quede señalando el casillero de la fortuna depende del azar. ¿Por qué mi hija tuvo la suerte de nacer en una familia que cada tanto puede darse el gusto (aunque contando los billetes) de pasear y pagar por una cena y a ese muchacho le tocaron la noche fría, el techo lejos, los ojos en los autos ajenos y la balaustrada?
¿Hay algo realmente transformador que podamos hacer o vamos a seguir haciéndonos los estúpidos sosegando nuestras consciencias dejando propinas y llevando bolsones de ropa que ya no usamos a la parroquia del barrio?
¿Qué tal si fuéramos vos y yo los que tengamos que estar ahora cuidando autos en la costanera? Y en ese caso, ¿cuál sería nuestra visión del mundo?

24/4/13

el dolor del asfalto


Andando por las calles de mi ciudad es probable que te encuentres con alguna estrella color amarillo pintada sobre la calzada, y si no se despintó por el paso de las ruedas, también podrás notar que dentro de la estrella  hay un nombre y una fecha. 
Se trata de la campaña de estrellas amarillas que también se realiza en otras ciudades argentinas.
Allí donde hay una estrella murió una persona producto de un accidente de tránsito. Los que llevan adelante esta campaña prefieren no decir "accidente" sino "hecho" de tránsito, por tratarse de acontecimientos que pudieron haberse evitado de no ser por el negligente incumplimiento de la ley por parte de uno o todos los involucrados. 
En Gualeguaychú ya se han pintado casi cincuenta estrellas. Y quedan otras por pintar. Nadie lleva la cuenta de cuántos han muerto en las calles. Parece mentira que sean tantos. Es necesario y es urgente que una vez que se pinten las que restan no haya nuevas por pintar.
En la esquina de mi casa hay una estrella que lleva el nombre de Miriam, una joven madre que venía desde el norte por calle Magnasco, conduciendo el auto acompañada por sus hijitos. Recuerdo el ruido del impacto. A mi vecinos, a mi suegro, a Damián yendo a socorrerla. El pavimento ardía porque era verano y su cuerpo tendido y dolorido sobre el asfalto no encontraba alivio. Los chiquitos lloraban y gritaban mamá, y las empleadas de la panadería los abrazaban. Cada minuto sin la ambulancia fue una hora, o una eternidad.
Miriam había frenado porque el semáforo estaba en rojo y avanzó cuando se puso en verde, pero un camionero que transitaba por el bulevar no cumplió las reglas y siguió andando cuando debería haber parado. Chocó el auto de Miriam, la puerta de abrió, y ella, que no llevaba cinturón de seguridad (porque en la ciudad para qué) salió despedida.
La campaña invita a la reflexión. Algunos se persignan y elevan una plegaria por ese ser que abrupta y dolorosamente se fue. Es que tenés que ser de piedra para no conmoverte al pasar por una estrella. Tenés que ser de aire para no ponerte el casco cuando andás en moto. Bastante zonzo si crees que no hace falta el cinturón en la ciudad. Necio si pensás que todo lo podés, incluso atender el celular cuando vas a volante. 
Ser parte de a masa del tránsito implica un compromiso mucho más serio del que crees. Es la vida de las personas lo que se pone en riesgo ahí afuera.



24/8/12

números penales

En Entre Ríos, en los últimos seis meses han sido condenadas 120 personas, de las cuales 11 fueron declaradas reincidentes por la Justicia.
En total son 830 los internos en toda la provincia. Hasta hace un año atrás eran 780, pero desde hace varios años la población penal promedia los 800. En los últimos días se han ido incrementando, sobre todo en Concepción del Uruguay y en Paraná.
 En Gualeguaychú hay 123 internos alojados en la Unidad Penal N°2.
Hay 24 mujeres presas en toda la provincia. Ellas se encuentran alojadas en el penal de mujeres de la ciudad de Paraná, donde como mucho han llegado a ser 32. Nunca hubo superpoblación en el penal de mujeres.

La cárcel de Gualeguaychú hoy

Internos del 1900, ¿qué delitos habrán cometido?

La cárcel de Gualeguaychú en 1900

11/8/12

ya

¿Será posible que una crema para el contorno de los ojos pueda eliminar las arrugas en 48 horas, o que ese tratamiento para adelgazar le haga perder los 25 kilos de más que lleva esa mujer, en apenas un mes y a mitad de precio si aprovecha la promoción?
Nada haría sospechar de la eficacia de la crema ni del tratamiento para bajar de peso de no ser por la promesa de la inmediatez de los resultados. Por lo visto en nuestra sociedad occidental no nos conformamos con que las cosas funcionen. Necesitamos que funcionen y rápido; y lo penoso es que de la misma manera nos exigimos a nosotras mismas, a nuestros novios o maridos, a nuestras amigas, compañeros de trabajo, a nuestros padres, a nuestros hijos. Y cuando salimos a la calle seguimos exigiendo eficacia instantánea, reaccionamos con un impaciente bocinazo ante los errores del hombre que conduce el auto que va delante del nuestro, queremos que la señora que nos atiende en el almacén no se demore tanto en cobrarnos y que el remisero acelere. Hasta los semáforos nos irritan.
¿Pero qué pasa con los tiempos que no somos capaces de modificar, con los tiempos biológicos, los tiempos de maduración, de crecimiento?
Ahora que mi atención se focaliza principalmente en todo aquello relacionado al embarazo, al parto, la lactancia  y a la maternidad voy a transcribir un párrafo del libro "La maternidad y el encuentro con la propia sombra", de la terapeuta familiar argentina Laura Gustman, sobre las presiones del mundo para la nueva mamá:

Nuestra sociedad está apurada "por volver a la normalidad". Todos queremos que la mamá "vuelva a ser la de antes", que adelgace rápido, que abandone la lactancia, que retome el trabajo, que luzca espléndida... en fin, que esté a tono con los tiempos que vivimos. Es la era de internet, del e-mail, la telefonía celular, la televisión por satélite, los aviones y las autopistas rápidas. El mundo anda a velocidad luz mientras las madres se sumergen en las tinieblas del recogimiento, conservando las redondeces y reclamando silencio.
(...)
El mundo podrá transformarse, llegaremos a Marte, Júpiter o Neptuno; pero necesitaremos siempre nueve largos meses para gestar a nuestros hijos, otros nueve meses para que inicien el desplazamiento autónomo y larguísimos años para ser capaces de enfrentar el mundo sin la ayuda de los padres.



Muchas veces sentimos que si sacamos el pie del acelerador el mundo nos va a pasar por arriba aplastándonos sin piedad, pero hay momentos en los que no queda otra, y bienvenidos sean esos momentos.

18/7/12

la maternidad en los tiempos de la practicuna

Embarazo y reposo; cuando quise acordar me encontré rodeada de revistas sobre bebés. Títulos dulces de tipografía redondeada escritos en colores pálidos. En la tapa siempre una mamá con su bebé, simplemente un bebé (el Brad Pitt de los bebés) o una sonriente embarazada.
La figura del padre aparece de modo anecdótico en algún que otro artículo, pero por lo general están dirigidos a la mamá. A una mamá débil, infantil, temerosa, soñadora y lo necesariamente manipulable para que los publicistas la convenzan de que será de extrema necesidad que su bebé cuente con un andador, caminador y jumper con bandeja de juegos, luz y sonido y frenos antiescalera cuando practique sus primeros pasitos (en este tipo de publicaciones hay un excesivo uso de los diminutivos). 
Imagino a unas cuantas mamás lectoras sintiéndose frustradas ante los costos de ciertos objetos que estas revistas muestran como fundamentales. Se suponía que las mamaderas eran todas más o menos iguales, ahora resulta que las mejores son aquellas que tienen la tetina inclinada, porque permanece siempre llena de leche y esto evita cólicos en el bebé.
¡¿Qué clase de madre sos, que le das de mamar leche con aire a tu hijo?! ¿Acaso no te importa que llore por el dolor de panza?
Estimulador musical de pancita
Por otro lado, hay artefactos que si bien no están planteados como de extrema necesidad, tientan a cualquier madre moderna por la manera en la que muestran cómo le facilitarían la vida: la nueva vaporera con licuadora integrada para preparar papillas.
¡Se ve tan feliz el bebé de la foto! Y la madre, de escultural figura, se nota que tuvo tiempo de ir al gimnasio y recuperar su silueta porque no anda perdiendo el tiempo pisando papas con un tenedor.
La debilidad física que demuestra el cuerpo de una mujer con un bebé dentro de su vientre parece que se traduce en una debilidad intelectual capaz de hacerle perder el discernimiento entre lo que verdaderamente le hará falta durante el embarazo y el puerperio, y lo que es puro y verdadero chamuyo. De lo contrario, cómo se explica que se venda un "estimulador musical de pancita", o un "detector de sonidos", para escuchar las patadas, los latidos y hasta el hipo del bebé.
En ninguna revista dice que antes de que estas cosas fueran creadas, nacieron miles de bebés (incluyendo a los inventores del estimulador musical de pancita) que ante los primeros llantos por cólicos sus mamás les movieron las piernas, se tiraron los correspondientes gases y crecieron felices.

13/7/12

la Sodoma entrerriana

Noticia publicada hoy en elonce.com
Paraná se ha transformado en un verdadero caos. Ya es moneda corriente encontrar figuras humanas exhibiendo sin pudor su desnudes en las zonas más concurridas de la ciudad. Seres rígidos e impertérritos ante la mirada atónita de unos pocos pudorosos. Mujeres insensibles sin ánimo de ocultar sus senos y sus genitales como si pararse desnudas frente a los demás fuera lo más normal del mundo.
Demos gracias a la democracia por la labor de esta concejal que está ocupándose del asunto antes de que Dios sentencie la destrucción de Paraná por la perversión abyecta de sus habitantes.

25/6/12

el medio equivocado

En el 99,9 por ciento de las puertas de los baños públicos de mujeres hay frases dirigidas a hombres. No digo en todas porque aún existen algunas pocas, muy bien cuidadas, que no han sido víctimas del romántico vandalismo de las damas, pero las que cayeron en sus garras tienen escritas frases dirigidas a hombres.
Analicemos. La frase "Pablo te amo con locura, Lauri", es un mensaje y como tal tiene un emisor que en este caso es Lauri, y un receptor, Pablo. Hasta acá todo bárbaro; siempre y cuando tal frase sea entregada a Pablo en un papel, Lauri se la haya dejado escrita en la última hoja de su carpeta de Ciencias Sociales, en su muro de Facebook, o en un mensaje de texto enviado a su número de celular. En definitiva, el mensaje cumple su función como tal si llega al receptor.
He aquí la fundamental importancia del medio.
Si Lauri escribió esa frase en el baño de la puerta de la terminal de ómnibus de la ciudad que visitó el último verano es absurdo pensar que Pablo se entere de que lo ama. Una picardía.
Si ella se lo ha dicho, pero además se le ocurrió dejarla escrita en las puertas de todos los baños públicos a los que vaya a hacer pis, Lauri es imbécil.
La siguiente fotografía fue tomada en uno de los baños de mujeres de la terminal de ómnibus de Gualeguaychú:


Allí puede leerse "Gustavo sos un HDP".
Yo digo, si Gustavo es un hijo de puta, sería bueno que esta chica se lo hiciera saber. Quizás Gustavo elija cambiar, o no, pero al menos ella se sacaría la bronca de adentro, y como si eso fuera poco esta puerta sería más linda.
¿Qué ocurre entonces, mujeres? ¿Fallamos en la manera de comunicarnos, elegimos los medios equivocados, o simplemente somos imbéciles?



1/5/12

la marcha que no se detiene


El joven de la bandera, el que va de la mano con una chica rubia, tenía diez años cuando se realizó la primera marcha; sus padres le habían llevado la bicicleta y una pelota para que no se le hiciera aburrida la caminata y para que jugara con los demás chicos. Hace dos meses empezó a cursar la carrera de Abogacía porque quiere defender los derechos de los ciudadanos.
Las marchas sobre el puente internacional que une Gualeguaychú y Fray Bentos se vienen realizando desde hace ocho años el último fin de semana de abril, y el propósito de quienes participan es reclamar que la fábrica de pasta de celulosa UPM – Botnia, de capitales finlandeses, sea desinstalada; pues aseguran que su producción es altamente contaminante.
La primera fue el 30 de abril de 2005. En ese entonces Botnia era una inmensa explanada rodeada de obradores al lado del puente, lo que auguraba una fábrica de dimensiones nunca antes vistas en la zona, ni de uno ni del otro lado del río.
A pesar de los cánticos, las banderas, los cortes de ruta, los muchachos de Greenpeace jugando a salvar el mundo, los brillosos caireles de la reina del carnaval en la cumbre de presidentes en Viena, los estudios científicos y los escalofriantes testimonios de los vecinos de Valdivia y Pontevedra, la construcción concluyó y la fábrica comenzó su producción de pasta blanca para papel a fines de 2006.
Sin embargo, el siguiente abril la gente volvió a marchar.
Y el siguiente.
Y el siguiente.
Y el siguiente.
Y el siguiente.
Y hoy, el más frío de los ocho últimos domingos de fines de abril, también marchan.
En los casi cuarenta kilómetros de recorrido entre la ciudad y el puente los autos de los manifestantes se diferencian del resto por las banderas argentinas que flamean amarradas de las ventanillas; algunos muestran su asistencia perfecta a las marchas con las calcomanías que identifican a cada una de las ediciones pegadas en la luneta.
Octava marcha. Puente Gral San Martín. 29 de abril de 2012. (Foto: Gustavo Rivollier)
Cada tanto, carteles pintados a mano y colocados más allá de la banquina impactan con frases como “Salvemos al río Uruguay”, “Sí a la vida”, “Vamos al puente” y “Gobierno uruguayo violador”.
A mitad de camino, en el kilómetro 28, aún permanece el refugio de Arroyo Verde; un pequeño salón levantado al lado del arroyo donde los asambleístas se reunían, y que en los tiempos de mayor euforia fue declarado paraje histórico cultural por la Legislatura entrerriana. Ahí mismo, un acoplado y una tranquera mantuvieron cortado el tránsito durante tres años y medio.
Con tanto para ver el recorrido se hace corto. Al llegar al lugar de la protesta, los agentes de Tránsito de la Municipalidad de Gualeguaychú ordenan a los autos. También llegan los micros de larga distancia con vecinos de diferentes barrios de la ciudad, a los que las empresas trasladaron sin cobrarles un centavo.
Familias enteras cargando canastos de mimbre y reposeras van llegando a la cabecera del puente. Se ubican y empiezan el mate mientras otros van encendiendo las brasas para asar chorizos, y más allá unas señoras derriten grasa para hacer -y vender- tortas fritas. Colores, saludos y olores son traídos y llevados por el viento frío.
Los periodistas, en su mayoría de medios de comunicación de Gualeguaychú, caminan ansiosos entre la gente perpetuando testimonios en sus grabadores y blocs de notas. También está esta vez el puesto de venta que tiene la Asamblea para recaudar fondos; todo objeto al que se le pueda estampar una frase tiene escrito “No a las papeleras” o una segunda opción un tanto más amplia: “Sí a la vida”. Y como cada año, tampoco faltan los dirigentes políticos incapaces de perderse la oportunidad de quedar bien con el pueblo.
Una vez realizada la oración ecuménica a cargo de representantes de todos los credos, empieza la marcha. Al frente de la multitud van los más chicos, los integrantes de la Asamblea Juvenil, que sostienen un cartel tan ancho como la ruta, que dice: “Salvemos nuestro futuro, paremos la contaminación”. Más allá, los ambientalistas uruguayos que llegaron hace dos días desde Montevideo y La Paloma levantan la bandera oriental. Entre todos ellos camina un padre con su gurí sentado en sus hombros, el chico se saca la campera y la madre se acerca por detrás e intenta volver a ponérsela. Es en vano, más allá vuelve a quitársela y esta vez la tira al piso. Una pareja de novios comparte besos y mates, dos amigas se fotografían y una nena vestida de rosado pasa esquivando gente arriba de sus patines.
La protesta tiene poco grito y puño en alto, más bien se parece a una tarde de otoño en el parque de la ciudad.
Este es su modo. Así fue en el abril de 2005 y así fue el siguiente, y el siguiente, y el siguiente; y así dicen que seguirá siendo hasta que cumplan su objetivo.


26/1/12

¿Tomamos unos mates?

Arrancamos la mañana conversando al aire (que no es lo mismo que entrevistar) con Tirso Fiorotto. A mi entender uno de los mejores periodistas de Entre Ríos y de los hombres más comprometidos y valientes al hablar. El tema de la charla fue el extractivismo del que son víctimas los países latinoamericanos.

Osisko, Cargill, Botnia y Monsanto por mencionar algunos parásitos.

¿Cómo se denomina ese tipo de parásito que vive gracias al otro pero a la vez lo enferma?

Todo muy triste, todo muy feo, gobiernos marionetas, gobiernos prostitutos, sociedades embobadas, el agua que se llevan, la pobreza que nos dejan.

¿Qué hacemos entonces? le pregunté, me dijo "conocer", me dijo que tenemos que estudiar y estudiar no sólo de los libros sino reflexionar con la almohada o sentarnos entre nosotros a conversar tomando mate. Así también se adquiere conocimiento.

mural pintado en la costanera de Gualeguaychú

22/12/11

Sartori para supermercados

Lo que parecía una zonza visita al supermercado terminó llevándome a esas carpetas donde guardé los apuntes de la facu. Es que ese cartel que los del super pusieron arriba de los crucigramas, historietas, autodefinidos y libros de cuentos me recordó a aquello del VIDEO-NIÑO.

El politólogo italiano Giovanni Sartori dice que lo que hace único al homo sapiens entre los primates, es su capacidad simbólica que se despliega en el lenguaje, en la capacidad de comunicar mediante una articulación de sonidos y signos "significantes", provistos de significado.
En la televisión, el hecho de ver prevalece sobre el hecho de hablar; y como consecuencia, el telespectador es más un animal vidente que un animal simbólico, y esto, afirma el investigador, es un cambio radical de dirección  porque mientras la capacidad simbólica distancia al homo sapiens del animal, el hecho de ver lo acerca a sus capacidades ancestrales.
La televisión modifica la relación entre entender y ver, está produciendo una metamorfosis que revierte en la naturaleza misma del homo sapiens, generando un nuevo tipo de ser humano.
¿Qué pasa con los chicos y la tele? Los niños ven televisión durante horas antes de aprender a leer y a escribir y de esta manera, la tele se convierte en la primera escuela del niño. Pero el problema es más grave aún, porque al hecho de que la televisión le quita al hombre su capacidad simbólica al darle "todo servido", hay que sumarle que los niños son como esponjas que absorben y registran todo lo que ven.
En definitiva, lo que Sartori denomina empobrecimiento de la capacidad de entender, metamorfosis, acercamiento del homo sapiens a sus capacidades ancestrales, los del super le dicen cerebro atrofiado y así pretenden asustar a los padres para que les lean a sus hijos alguno de los libritos que venden.


20/12/11

cada cosa en su lugar


Nadie cuestiona la presencia de pelos en los cuerpos, 
de última, los menos estéticos se depilan y ya; 
pero guarda si aparece uno en la sopa...
Hoy, las chicas de la radio recibimos regalos
que nos sonrojaron los cachetes.

Todo objeto pierde respeto, y en ciertos casos su utilidad, si no está donde el entorno cultural al que pertenece indica que debería estar. No sé en otros países del mundo, pero en el que vivo, los chupetines fálicos quedan bien en las despedidas de soltera, pero no en los estudios de las radios.
De todos modos, bienvenidas sean las cosas desubicadas que nos descolocan, porque es una forma de suspenderse, de salir de la aburrida normalidad de los días. 
Ojalá la vida nos haga abrir grande los ojos y poner la boca en forma de "o" seguidito.



11/12/11

uno a cero

No puedo creer estar viendo jugar a River contra Patronato, y eso que el fútbol es de las cosas que menos me suspenden.

26/10/11

mayoría absoluta


Antes que nada dejemos en claro que ambas Cámaras legislativas quedaron conformadas así porque los entrerrianos así lo quisimos y lo expresamos a través de voto. 
Conste.

El Frente Justicialista para la Victoria se aseguró un pleno dominio de las dos cámaras legislativas entrerrianas. En el Senado, de acuerdo con los datos oficiales, el urribarrismo obtuvo la totalidad de las bancas.

En la Cámara de Diputados, con el 99,53% de las mesas escrutadas, el oficialismo contará con un megabloque de 20 legisladores. El Frente Progresista Cívico y Social y el Frente Entrerriano Federal colocarán siete y seis respectivamente; mientras que un escaño quedará para el GEN.

De acuerdo con esa repartición provisoria de bancas, los bloques serían los siguientes:


FJPV: 
Lauritto, José Eduardo
Vittulo, Hernan Dario
Viano, Osvaldo Claudio
Angerosa, Leticia María
Navarro, Juan Reynaldo
Schmunck, Sergio Raúl
Darrichon, Juan Carlos
Monjo, Maria Claudia
Ruberto, Daniel Andrés
Uranga, Martín Raúl
Albornoz, Juan José
Almiron, Nilda Estela
Bisogni, Marcelo Fabián
Allende, José Ángel
Vazquez, Rubén Ángel
Pross, Emilce Mabel del Luján
Alizegui, Antonio Aníbal
Stratta, María Laura
Mendoza, Pablo Nicolás
Esparza, Adela

FPCS:
Viale, Lisandro Alfredo
Federik, Enrique Agustín
Rodriguez, María Felicitas
Monge, Jorge Daniel
Sosa Fuad, Amado Miguel
Rubio, Antonio Julián
Ullua, Pedro Julio
FEF:
Romero, Rosario Margarita
Flores, Horacio Fabian
Almará, Rubén Oscar
Vasquez, Hugo Daniel
Almada, Juan Carlos De Los Santos
Lara, Diego Lucio Nicolás
 
GEN
Fontanetto, Enrique Luis




El Senado
Senadores provinciales, todos urribarristas, serían los siguientes:

Paraná: Juan Carlos Brambilla
Nogoyá: Aurelio Suárez
Gualeguaychú: Natalio Gerdau
Federal: Eduardo Taleb
San Salvador: Víctor Hugo Vilhem
La Paz: Aldo Ballestena
Gualeguay: Rubén Matorras
Islas: César Melchiori
Colón: Oscar Arlettaz
Diamante: Daniel Kramer
Tala: Luis Schaaf
Villaguay: Jorge Armando Ghirardi
Feliciano: Ester González
Victoria: César Garcilazo
Uruguay: René Bonato
Concordia: Enrique Tomás Cresto
Federación: María Angélica Guerra

(Fuente: Uno Entre Ríos)

17/8/11

una advertencia antes de ir a votar


Finalmente, el candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria, Fabián Ríos, triunfó en Corrientes por casi el 64 por ciento de los votos.
En el acto de festejo dijo que “esta victoria tiene que ver con el modelo que encabeza nuestra Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner”.
Yo le diría a Ríos que agregue que la victoria también tiene que ver con el trabajo de conscientización que se hizo en los barrios, donde la gran mayoría de los votantes, más que un modelo persiguen la perdurabilidad de la pensión y los 200 pesos por hijo.


9/8/11

el país de las maravillas

Quiero ese país brillante y productivo, con niños sanos, bien nutridos, educados y contentos; ese país de los viejitos que sonríen con todos los dientes porque la jubilación les alcanza para los remedios, la comida y la recreación. Ese país donde los jóvenes le dicen no a la droga y se dedican a trabajar o a estudiar. El país de las oportunidades. El país que atrae a los inversores pero que respalda sobre todo a la industria nacional. Quiero ese horizonte claro, confiable y estable. Quiero ese sol y esa música de fondo, también. Quiero ese país de ensueño que veo a cada rato en los espacios gratuitos que brinda la Cámara Nacional Electoral. Lo quiero.

8/8/11

la Argentina que duele

El mes pasado, un grupo de chicos de Gualeguaychú viajó a la provincia de Chaco a llevar donaciones a la comunidad Toba. Era la segunda vez que iban. El año pasado prometieron volver, pero más allá de la promesa no pudieron dejar de volver. 
El grupo se puso de nombre "Amigos solidarios". Uno de ellos, el cabecilla digamos, que se llama Nicolás Alippi, me acercó un pendrive a la radio por si quería mirar las fotos que sacaron.  
En la unidad hay centenares de fotos, sueltas y en carpetas. Le robé tres, que suspenden y que duelen:





¡y esa debilidad nuestra por los zapatos!

27/7/11

"La vida de él y yo era llorar"

Hace unos días murió un hombre que hubiera sido un muerto más de no ser por esa gente que rompe las pelotas con el medio ambiente.
Se llamaba Daniel Ortiz.
Vino a Entre Ríos desde Misiones en el 2001 y se radicó en el barrio El Brillante, de San José, donde consiguió trabajo como fumigador de una plantación de eucaliptos de la empresa española Iberpapel.
Fumigaba a mano, con una mochila o en un tractor y es probable que nadie le haya advertido sobre los recaudos que debía tener al aplicar el Lontrel. Pero tampoco nadie se hizo cargo de lo que vino después.
Cuando Daniel vio que no podía más, aguantó hasta el 16 para cobrar la última quincena y se lo dijo al contratista de la empresa. Le quemaba la piel, el pecho, la espalda. Según cuenta Marta, su esposa, ella lo tenía que ayudar a sacarse la ropa donde quedaban “pedazos de piel y carne... hasta las bolas tenía quemadas, y tampoco se aguantaba el olor a podrido de la ropa por el veneno, por eso yo tenía que pedirle ropa a los vecinos”.
El contratista, Eliseo Ramón Fernández, “lo tiró en casa como perro sin dueño y nunca más volvió”, recuerda la mujer con tonada misionera.
Tampoco le pagó la última quincena trabajada.
“Desde los 64 a los 67 años mi marido estuvo tirado en la cama sin levantarse", dijo la viuda esta mañana, al aire en una FM, "la vida de él y yo era llorar”.


A la muerte de Daniel Ortiz la dieron a conocer ambientalistas de Colón. 
Esta mañana Marta habló con periodistas de Radio Máxima, de Gualeguaychú.

18/6/11

seguros gracias a los terceros

"Ahora pensamos que las calles son peligrosas y no dejamos bajar a jugar a los niños,
pero son peligrosas porque no hay niños. La seguridad no la da la policía,
ni las cámaras sino el que haya gente en las calles, niños jugando".
 Psicopedagogo italiano Francesco Tonucci (Frato)

Hace tiempo vengo pensando en esta frase que llegó a mí como firma de alguien que no conozco en una cadena de mails. Lo que dice Tonucci es lindo y puede que tenga razón, pero hasta cierto punto. Creo que no alcanza con que haya gente para que un lugar sea seguro, hace falta gente comprometida con el otro. 
Digo esto porque muchas veces he escuchado relatos sobre asaltos ocurridos a la vista de todos, y que sin embargo nadie hace nada para ayudar a la víctima. En parte por temor a ser víctimas de una emboscada para ser asaltados ellos mismos, y en parte porque lo que importa es el problema propio y los demás que revienten.
Por más rejas y alarmas instaladas, tarde o temprano tenemos que salir a la calle, todos, nadie escapa; y ahí no hay barrotes que nos aíslen ni sistemas electrónicos de seguridad que nos alerten. En la mayoría de los casos tampoco hay policías. Afuera, los ciudadanos nos tenemos a nosotros mismos.