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9/10/14

a tres días del desfile

Las manos frías (siempre frías) de tanto meterlas en el tacho con engrudo. Papeles de diarios desparramados por todo el galpón. Un café aguado en un tazón compartido para vencer el sueño y avanzar. Es que ya falta poco, el sábado es el desfile y es inadmisible presentar la carroza inconclusa. Nada nos importa más, por eso pedimos un par de faltas en el colegio y por eso nuestros padres nos entienden cuando llegamos tarde a casa, oliendo a humo, harina mojada y cigarrillo.
Las bicis ya no tienen dueño, quien necesita ir a comprar electrodos manotea la que está al alcance y sale. Las chicas aplicadas llevan la cuenta de lo que vamos gastando, las menos vergonzosas salen a vender alfajores de Maizena a los vecinos. Nos tranquiliza saber que otros cursos están más atrasados, pero tampoco es cuestión de nivelar para abajo, la Villa tiene una buena trayectoria con las carrozas primaverales y el objetivo, como en toda competencia, es ganar. Ojalá no llueva. Estamos decorando el traje del espantapájaros con semillas de sorgo, maíz, girasol y arroz; si suspenden el desfile todo eso empezará a emanar olor a podrido. Las chicas de las cebollas conversan mucho y avanzan poco, una salió a la vereda argumentando sentirse mareada de tanto inhalar Poxipol. El coordinador dijo que al perejil hay que hacerlo de nuevo, está mal, está feo. Desde el pequeño equipo de música que trajo Diego se escucha La ley, ese trío chileno que acaba de grabar un unplagged en la MTV. No hay mucho para elegir, si no son los chilenos será el santafesino Leo Matioli, Rodrigo, y sino Los mensajeros del amor.

...él soy yo, 
el que te escribe canciones soy yo, 
cada palabra o detalle que te hace temblar 
no es mas que el sentir 
de mi corazón que te ama de verdad...

Y las charlas sin apuro, los amores que se confiesan, los colaboradores de otros cursos, el junior de Río que viene a dárselas de amigo para que de una vez por todas firmemos y viajemos a Bariloche con ellos; los asados del ruso, los sermones del Mondra para que dejemos de fumar; todo se va yendo. Nos vamos quedando sin tiempo, se viene la noche del desfile y ya nos vamos a quedar sin excusas para pasar tantas horas juntos. Lo presiento, limpiar y devolver el galpón será más que haber terminado y expuesto nuestra carroza; el premio, si lo hubiera, ya es algo anecdótico.

Las manos del espantapájaros y las mías.
Septiembre 2001.

26/8/13

capítulo 7



Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.




Hoy, que las efemérides recuerdan su nacimiento se me dio por compartir uno de los capítulos de su gran obra, Rayuela.

2/2/13

cambio de personalidad

Sólo bastó que dejáramos de ser quienes éramos para ponernos a jugar. La profe de inglés con un embarazo de cuatro meses, el arquitecto aficionado por el bikepolo y la periodista, jamás lo hubieran hecho. Pero la muñeca pepona, el malo de la película de Scream y la ratona, sí.

6/12/12

recuerdos


No había opción, había que abrir cajones y placares, cajas, bolsas y más bolsas. La casa de mamá tenía que dejar de ser el depósito de las cosas que se guardan por si acaso. Tenía que pasar algo así para que de una vez por todas me hiciera cargo de mis trastos y aceptara que aquello que no usé en dos años no lo voy a usar más, o me trajera a casa lo que por alguna razón no me soltaba.
Para organizarme mejor dispuse tres montoncitos: el de las cosas para regalar, el de las cosas para tirar y el de las cosas para llevarme a casa. Parecía sencillo, sin embargo, cada objeto con el que me reencontraba desempolvaba recuerdos y como meterse en los vericuetos de la memoria lleva tiempo, la tarea consumió dos tardes.
Hay muchas razones por las cuales la gente se empecina en guardar ciertos objetos: porque se supone que pueden ser de utilidad en un futuro, porque tienen valor material, o porque pertenecieron a seres que ya no están y a falta de ellos preservan algo de lo que dejaron; sin embargo, creo que el motivo principal por el cual la gente se resiste a deshacerse de algunas cosas son los recuerdos lindos. Sin ir más lejos, recordar los momentos en los que la pasamos bien son la razón de ser de las fotos.
Visto de esta manera, tener que haber invertido dos tardes en resolver qué hacer con tantas cosas que guardé me indica que pasé muchos ratos agradables, lo suficientemente agradables como para haber querido atesorarlos.
De todos modos, esa cantidad de papeles y chucherías no podían quedar allí y debía ponerme firme en la selección. Fui despiadada con los souvenirs de los bautismos de mis primos más chicos y con las últimas carpetas del colegio secundario pero no pude deshacerme de un cuadernito con mis primeros dibujos en el jardín de infantes, supongo que lo guardé con la idea de mostrárselo a Miguelina algún día. A las muñecas Barbies, aunque en unos años mi hija las considere un montón de plástico viejo, tampoco las pude regalar. Me traje a casa un par de álbumes llenos de fotos con gente que ya no viene a mis cumpleaños, con la idea de tirarlos a la basura en un par de meses; y mis primeras notas publicadas, porque esa emoción no tiene parangón.
Con cada decisión reviví charlas, frases puntuales que alguna vez alguien me dijo. Sensaciones. El olor a crema de coco de aquel verano con las chicas en Las Cañas. Los nervios incontenibles de los primeros días de ese noviazgo. El ramito de flores robadas. Un consejo de Luisina. Las lágrimas hirviendo en el pasillo del colegio. La canción que estaba de moda. El calor de las planchitas para el pelo antes de los cumpleaños de 15, en la casa de la Glon. El flash del boliche de Rocamora y Andrade; y más acá, la primera clase de locución y las caras afeitadas de quienes hoy siguen siendo mis amigos.
Despojarse, esa era la idea. Parar un rato, echar una mirada hacia atrás y volver, que al camino hay que seguirlo marcando y más adelante habrá nuevos montoncitos adónde acopiar trastos. Y como siempre ocurre, estarán los que a falta de valor afectivo se regalan; los que rotulados como basura se tiran, y los que por alguna razón no te sueltan.


Con la Glon, Celi, Ana, la negra y Lu en el bar del colegio. 

29/5/12

con las piernas a prueba

Nadie nos creía capaces de poder viajar como mochileras al noroeste argentino. Nadie. El apoyo que recibíamos se limitaba a no poner resistencia porque en definitiva ya teníamos edad de decidir por nuestra cuenta. Mi amiga y yo ya habíamos hecho una viaje juntas cuando éramos adolescentes; un viaje del tipo convencional con agencia de turismo de por medio y paquete completo. Comodidad y seguridad garantizadas. Esta vez en cambio, todo era azar. A excepción del rumbo que tomaríamos y de ciertos lugares que nos propusimos conocer, el resto era aventura. Palabra excitante como pocas en el extenso glosario castellano. Y para nosotras aún algo más que eso: la oportunidad de que cada una se ponga a prueba con su propio espíritu y con su par de piernas, el desafío de enfrentar lo inesperado sea bueno o sea malo, las ganas de comernos al mundo y la certeza de que podíamos hacerlo.

La primera de las casi mil fotos que terminaron completando la memoria de ambas cámaras nos la tomaron nuestras madres el 3 de enero por la mañana en la terminal de ómnibus de Gualeguaychú, un rato antes de subir al colectivo que nos llevaría a Córdoba. A pesar de la mala luz de la imagen es de mis fotos preferidas, al verla recuerdo el orgullo de mí misma que sentí en ese momento.

Teniendo como objetivo destinos tan lejanos, cruzar el litoral hasta llegar al centro del país pareció un trayecto corto. En Córdoba el viaje recién empezaba, sus sierras no serían más que un trampolín hasta la puna y su “no se qué” me dejarían por siempre las ganas de volver. De todos modos, fue allí donde cumplimos el primer desafío y salimos a caminar la ruta. Sabíamos que nos deparaban esfuerzos mayores, por eso no nos quejamos demasiado durante los primeros siete kilómetros entre Villa General Belgrano y Santa Rosa de Calamuchita. Más fuerza todavía me dio recordar la socarrona carcajada de mi hermana cuando me probé por primera vez la mochila y caminé del comedor a la cocina a la velocidad que lo hizo Armstrong en la luna. Ni en ese cortísimo trayecto de la casa de mis padres, ni en toda la ciudad donde crecí hay ondulaciones en el terreno como las que en ese momento aliviaban o mortificaban mis cuádriceps, según si nos tocaba avanzar en bajada o en subida. Lo sospechábamos, pero no sabíamos a ciencia cierta que eso era apenas una entrada en calor.

Desde Córdoba capital atravesamos de sur a norte, y de noche, la provincia de Santiago del Estero hasta llegar a San Miguel de Tucumán una mañana que acababa de llover y el apático sol no lograba a secar la humedad. Desconocíamos la infantil rivalidad entre tucumanos y salteños hasta que mantuvimos la primera charla con el dueño del hostel donde pasamos la noche, un señor morocho que bien habría podido disimular su prominente vientre y sus tetillas deprimidas de no haber andado con la camisa desprendida todo el tiempo. Olvidamos sus comentarios localistas pero aceptamos una sugerencia, y al día siguiente viajamos a Tafí del Valle. Si hay algo de lo que puedan alardear los tucumanos frente a los salteños y a cuanto argentino tengan enfrente, es sin duda este lugar. Flores, muchas flores; abundante verde, aire fresco, ríos serpenteantes que vienen bajando de las montañas que rodean la ciudad, cabañas de madera, niños ricos paseando en cuatriciclos por las tranquilas calles, caballos de crines largas que parecieran haberse olvidado los príncipes azules; y para nosotras, el mejor almuerzo de todos los tiempos: queso de cabra y ciruelas disecadas sobre las gigantescas piedras que costeaban el río.

Eso también fue un precalentamiento, los lugares que nos faltaban conocer eran iguales o más hermosos. En general, el avasallante paisaje del oeste norteño vivido de la manera que elegimos me hizo sentir pequeña, me enseñó a discriminar lo esencial de lo intrascendente, a entender que también es argentina esa mujer de sobrero y trenzas largas que carga a un niño en una wawa, al fin llegué a conocerme lo suficiente como para saber de lo que soy y de lo que no soy capaz de hacer y me acercó a Dios de tantas ganas que tuve de aplaudir al autor de todo aquello; lo más impensado, quizás, es que le agregó valor a mi paisaje litoraleño de todos los días y a los inmensos ríos que allá arriba no veía.

 Polvo, cerros secos, rojos, naranjas y amarillos; cabras, llamas, alpacas, vicuñas y vacas flacas. Cardones, adobe, miradas profundas, silencios, erkes, faldas amplias, aliento a coca, viento, salinas, noches frías, vino, ají, orégano, tunas, historias de batallas, carnavales, madretierra, procesiones. Da lo mismo si es Maimará, Purmamarca, Humahuaca o Tilcara. Toda la puna llora a los Quilmes, y le reza tanto a la Pacha como a la Virgencita de Copacabana del Abra de Punta Corral; y como ocurre en todos lados, nadie entiende muy bien qué les fascina del lugar a los que llegan de visita: “Acá vienen a pasear médicos y abogados desde Buenos Aires”, me dijo sorprendida ante el permanente paso de turistas la mujer que por cinco pesos argentinos nos dejó dormir en la entrada de su casa y usar su baño.



14/6/11

comiendo sobre Mondrian

La computadora desde la que escribo en este momento está apoyada sobre unas lineas rectas de dos centímetros de ancho, de color negro, que dividen al rojo del amarillo, de un poco de azul y de bastante blanco.

Colores y formas básicas. Todo aparenta simpleza pero en esa simpleza se esconde una gran complejidad. Su creador, Pieter Mondrian, demoró 30 años en lograr estas composiciones, y una vez que las encontró definió un estilo nuevo y único: El neoplasticismo.
Buscando en Internet descubrí que hay quienes visten a Mondrian, hay quienes calzan a Mondrian, quienes guardan objetos en Mondrián, quienes se trasladan en Mondrian, quienes se iluminan con Mondrian y quienes hasta viven en un Mondrian.




En casa comemos sobre Mondrian
Damián y su papá


1/3/11

El otro carnaval de Gualeguaychú

Hace unos días me propuse escribir también sobre el otro carnaval, el de los barrios, el de las cornetas, el de la espuma; pero toda intención se desvaneció esta mañana cuando abrí mi correo y encontré un mail de Fabián Magnotta, con una descripción que yo no podría superar. Antes que salga en la columna de maximaonline, se muestra en estos mundos:


Una Guía para viajeros, podría decir Cortázar. Acaso sea necesario que quienes lleguen a Gualeguaychú, conozcan que hay dos carnavales, y que no compiten entre sí.

Es reconocido el llamado Carnaval del País, que se realiza cada verano desde 1997 en el corsódromo. Pero también está el viejo carnaval, el corso tradicional, que vuelve con el paso de las murgas de la historia y que perdura desde los barrios y vive buscando su lugar.


Es innecesario y además incorrecto establecer una competencia.

Gualeguaychú logró imponer su nombre más allá de sus fronteras desde ese Carnaval del País. La transformación se produjo en el verano de 1981, cuando surgió la propuesta de teatro a cielo abierto como fruto del trabajo –sin manual- de diez clubes y entidades sociales, con acompañamiento municipal. Fue un desprendimiento de los corsos tradicionales para construir el espectáculo más grande del verano en la Argentina , y uno de los principales carnavales del mundo.

Una genialidad artística y comercial, si se quiere, en un país bipolar que se ha obstinado en oscilar entre la esperanza y la desolación. Una propuesta que incluye otras riquezas, como el aporte de artistas que crecen desde las carrozas estudiantiles (espectáculo que ya pasó el medio siglo) y más cerca en el tiempo desde una primavera teatral que se instaló en la ciudad. Es el carnaval que todos conocen, el que genera un movimiento económico que iguala el presupuesto anual municipal y que abrió las puertas a un proyecto turístico. Un carnaval que como construcción colectiva en Gualeguaychú supo disfrazarse de progreso y de arte.  El ritmo de Brasil, la fuerza nacida desde el pie de las murgas uruguayas, otro poco de las plumas de Corrientes, pero fundamentalmente fue y es la sangre de Gualeguaychú la que edificó este show imponente.

El Carnaval de Gualeguaychú, como el corsódromo del Parque de la Estación , refleja las luces que se encienden en el escenario donde por años funcionara la estación del ferrocarril, un lugar ligado al puerto y al legendario Frigorífico Gualeguaychú a través de la Calle de Tropas. Turismo en lugar de producción, trabajo al fin, y menos contaminante. Una utopía realizada de plumas, de enormes carrozas, de estandartes, de batucadas y de pasistas.

Un mundo de glamour, de brillo, de esplendor, de majestuosidad… tales las palabras a las cuales recurrimos los periodistas para los títulos. El sueño de deslumbrar, la admiración, el arte, las luces que estallan, los cuerpos que se adueñan del show, la creciente profesionalización, el marketing, las coberturas, los VIP. Las cámaras de fotos que se pelean en la multitud. La música en medio de un lugar donde todo el año es silencio, los atrevidos trajes de dioses y de diosas, los desnudos en un pueblo donde todos se esconden.

Pero, debe aclararse al desprevenido viajero que en Gualeguaychú existen muchas más páginas escritas: con sus variantes, el carnaval siempre rompió las tardes y las noches de los veranos.





Carnaval de siempre

Hay otro carnaval, así con minúsculas nomás, como se escribe carnaval. No como marca, sino como genérico.

El de siempre, con “s” minúscula también, por eso cuesta encontrar el origen. Hay por allí un decreto municipal firmado en 1840, cuando se ordenaba celebrar el 29 de noviembre la Convención de Paz entre la Confederación Argentina y la Francia con un festejo de carnaval, aunque ocho años más tarde otro decreto prohibiría “ LA BARBARA COSTUMBRE DEL CARNAVAL...POR LA DEFENSA DE LA SALUD , LA MORAL Y LA CULTURA QUE DEMANDAN LA RELIGION DEL ESTADO Y EL ACTUAL SIGLO DE LUCES”.

Así las cosas, el primer CORSO DE CARNAVAL se realizaría el 5 de marzo de 1876, como quedó registrado en una edición del suplemento Cuadernos de Gualeguaychú, del diario El Argentino.

Se llaman Matecito por un payaso (Blanc de apellido) que tenía ese nombre, bien entrerriano, bien de barrio, bien de desayuno en las casas. La simpleza, la belleza y la alegría posible.

En realidad, el área de Cultura de la Municipalidad hizo esfuerzos para organizar y recuperar la fiesta en los años 90, cuando parecía que todo se iba apagando sin que nos diéramos cuenta. Ojalá aprendamos la lección de conservar la columna vertebral en cada cosa que hagamos.

Corso rioplatense de los pobres o de todos, el concepto del carnaval como fiesta de encuentro. Y después, como canta Serrat, el pobre que vuelve a su pobreza y el rico que vuelve a su riqueza.

Su cielo es de sencillas guirnaldas. No hay glamour, sino el brillo sólido y opaco de las raíces. Los barrios que se organizan, se concentran y salen, con el estandarte del orgullo para competir. La alegría mezclada con la sonrisa triste del payaso de barrio.

 “Negra…¿dónde están mis guantes/mi galera felpa/mi viejo bastón?/ Negra/dónde están mis lentes/mi camisa a raya/y mi frac pintón?”, cantaba el Canario Luna aquellos versos uruguayos de Pedro Ferreira, para graficar la mística de los preparativos.

La galera, la pechera, el bastón, las máscaras, la broma del autor desconocido, el artista escondido, las voces finitas, las muecas, la reivindicación del derecho a la alegría que no figura en los códigos, la convivencia de duendes, magos, antifaces, cañas, pieles embadurnadas, la mística y la queja tristona que habitan y seducen en el territorio murguero.

Ser alguien una vez al año, planteó Abelardo Otero Wilson, que también se detuvo en el “payaso sin circo”. El carnaval que no busca deslumbrar, sino divertir. La música dulce, casi pegajosa de las cornetas, que atraviesa el aire. El mismo aire que pinchan los bastones. El mismo aire que suspende el salto del murguero con hilos invisibles. La lluvia de espuma, que vendría a ser el reemplazo moderno de jugar con agua, aunque debe aclararse que no vale cometer homicidio.

Por ahí se mezclan algunas imágenes con el Carnaval del País, que vendría ser el hermano rico, grande y exitoso. Los corsos también son una escuela de batuqueros, como algunas chicas muy jóvenes exhiben vocación y poses de pasistas del carnaval espectáculo.

Desde hace unos años le dieron el viernes, y por ahora sigue ahí. Es el carnaval sin ticketek, donde el invencible Momo se quedó.

-Tengo los videos grabados para mirar el carnaval en invierno. Mi vida es esto…es para extrañar menos el carnaval- me dijo una murguera con historia.

La mueca que queda dibujada a fuego, la burla a la rutina, por unas horas la gambeta a las penas, una “reina” que es un albañil bastante feo, pero –como decía Borges de Almafuerte- lo salvan la fuerza y la convicción, el papel picado, el sonido de celofán, y la serpentina que queda eternamente suspendida en el aire, para que después sólo la vean los privilegiados de la dulce nostalgia.

Se va, o parece que todo se va cuando la noche termina. La sabia mezcla de alegrías y lamentos, los papelitos que vuelan, un vaso roto, un tarro de espuma aplastado, una silla caída, un noviazgo que nace, una mirada que no conocerá el olvido, el perfume de una reina con otra belleza, las huellas de los pasos de los murgueros, el traje que esquivó la rutina y cae en una silla, el sencillo paraíso de guirnaldas, los zapatos cansados, la sonrisa pintada en el rostro con colores que no están en el muestrario del reloj cotidiano, la fantasía colada en la simpleza, la expectativa, el entierro para reírse de lo inevitable, todo en el “otro carnaval”, el de siempre, la murga que gira y esa corneta que regresa a su soledad y a su maldita condena de silencio de once meses, y que sabe en el fondo que la vida siempre da revancha.

7/8/10

antojo cumplido!

Las fotos suspenden, y más cuando son viejas.
Recuerdo pasarme ratos largos entretenida con un album destartalado que tenía pegadas las fotos en blanco y negro, y también de esas medio amarillentas, de cuando mis padres eran jóvenes y mis hermanos, niños.
En la casa de mi abuela era mejor porque las fotos estaban todas en una super caja gigante mezcladas con dibujos, tarjetas y cartas.
Un fascinante viaje al pasado.

Y como también es suspensivo y enternecedor ver niños a las personas que conocimos de grande, les pedí a los que se dejan suspender que me envíen una de esas fotos reveladas.
En los correos, junto con la foto ya digitalizada, todos hicieron un comentario o dieron una explicación, que también muestro.

José

"No soy niño niño en esa foto, pero no estoy en casa de mis viejos y esa es la foto más antigua que tengo de mi mismo".

(José es el rubio alto, es más alto, como siempre)


Vic / Flaneur

"Me hacen enternecer estas fotos!!!!
Uhhhhh...... confuncion de personalidades viene ahora.... como vas a poner? Flaneur o vic??? Alguno o ninguno?? Bue.... resolvelo como prefieras!!! jejeje!"

(me da risa el perro, me da risa la cara de padecimiento de Martín en tus brazos y me da risa tu bombachita de campo!)


Chuli!


"para mí es gratificante recordar estos momentos. Si estaban en fotos, en ese momento revelables, es porque eran buenos momentos.... no había otra):


Foto 1:  nico-chu moto: esa es la Daelim -que aún tenemos- nuevita. Así que calculale: yo con 6 años, mi hermano (Nico) con 1. Frente de mi casa. Año: 1995/6

Foto 2: Chu gatito: en esta foto estoy frente a mi casa (sigue igual, por si acaso), con el gato del vecino que no se dejaba tocar con naides! Yo, no sólo que lo tocaba y jugaba con el, sino que le daba de comer :) Ese es el acto de esa foto. Tendría unos.... 3 años. Hasta ahora, como sabrás, me fascinan los gatitos ^_^"

(eshhhha con una pelota! ¿Dónde estaban las muñecas?!?!?! jajaja)



Gabriel

"¡Que rompe huevos!
Pero bue no me pude resistir.
Es una foto de la primavera de 1970. Yo allí estoy con mi mámá en la plaza Ramírez. Tenía dos años".

(Siiiii, muy rompehuevos!!!! Qué uruguayense no tiene una foto en la plaza Ramírez? Qué linda tu mamá.)


Manu
(Manu no explicó nada, sólo me dijo que hay más de esas en su space)


Gally


"yo peque, tengo 3 años, estoy con mis hermanos Vale, Exe, Madu y yo último, ese es el orden de nacimiento. yo peque, fue en mi bautismo, soy el bebote hermoso".

(Gally tuvo miedo de llegar tarde con la foto, pero no).


Marbot

"Dice (tirado panza arriba en la cama) que te debe la foto con el perro del parque Unzué.
:)"

(Si, me debe la de los perros recientemente intervenidos del parque Unzué de Gualeguaychú)


Gringulis

"Poniendo la lengua en el agujerito del diente que se me había caído :P"

(Siiiiiiiiii qué lindo era eso!!!)


Damián

(Esta última es la que más le gusta. Yo supongo que más que por el cuadro, le gusta por el momento que dejó congelado. Año 84, patio de su casa, siesta, con su hermana Emiliana).


Listo. Aunque me hayan faltado algunos lectores (aún están a tiempo) logré lo que quise. Gracias gurises!!!


Varsión corregida y ampliada del post.
A pedido de los que se dejan suspender, esta era yo a los 3, casi 4 en la primera foto; y en mi cumple de 5 (recuerdo clariiiiiita la torta con cara de payaso) en la segunda.
Pura frente!

28/6/10

tu gatito

Lo bueno de tener un blog es la libertad de decir lo que una quiere y de la manera que una quiere, pero también está muy bueno cuando los lectores (no los que entraron una vez, sino los que cada tanto vuelven) aportan información a raíz de algún post.
Eso pasó con Manu , que tras el post de "Osito" me envió un mail contando de la existencia de una comunidad de gatos en la zona del puerto de Rosario, cerca de la "Isla de los Inventos".

26/6/10

mi Osito

La de este viernes fue una noche helada, no menos de cero pero tampoco más de cuatro grados de temperatura; y la sensación térmica en la calle, con el vientito que se burlaba de cualquier refugio, era aún más baja.
Esperé donde los perros, pues ellos siempre saben encontrar la parte más fría del piso en verano y el sitio más calentito en invierno, que la gente de La Sincopada desarmara el escenario callejero.
En uno de los rincones del ingreso a una zapatería de calle 25 estaba Osito, un perro resfriado que no es de nadie en particular y es de todos a la vez. Fue raro/suspensivo encontrar un perro comunitario. Por un rato, al enterarme que de cierto modo también era mío sentí responsabilidad sobre él y lo mimé hasta que del escenario no quedó nada.


Al irme, Osito ya no era mío. ¿De quién será ahora? ¿De quién mañana?

29/4/10

confesiones de un pajecito suspensivo

Bienvenidos, a continuación los dejo con la historia suspensiva que envió un lector de este blog. "Pajecito suspensivo" optó por llamarse. Y a su historia: una confesión. Que la disfruten.

Estoy seguro que en esta gigantesca escuela de enseñanza pública que es la vida, nos vamos cruzar. Ya sea porque nos tocó estar justo en la misma aula o porque, tarde o temprano, el recreo nos va a ir acercando.
Cuando eso suceda, yo te voy a contar esa anécdota que habla de la vez que, allá por el año noventa y siete mi vieja estuvo un tiempo internada en el A.G.O.S junto a una señora de la edad de mi abuela, y que cuando fui con ella a visitarla, esa señora llamó a mi abuela por su nombre de pila y la reconoció de alguna parte de Europa (¿pequeñas inmigrantes de la segunda guerra? O ¿desvaríos y casualidad?). Mi abuela lo negó y nunca más habló del tema; y yo me quedé con un eterno interrogante: ¿Se puede reconocer a alguien después de tanto tiempo?
Mientras miro de reojo ese paquete de Óperas que brilla en tu mano me sigo haciendo el importante con mis cuentos, hasta que me ofrecés una y yo saco tres porque el paquete está recién abierto. Entonces empezás a contar algo tan, pero tan suspensivo, que me deja la cabeza carburando con la potencia de un Renault Torino. Tratás de explicármelo de la mejor forma posible, querés, con esa calidez femenina y esa fuerza de mujer valiente, hacerme ver de qué viene la cosa. La campana te interrumpe y tenemos que volver. Justitio es el último recreo ¡y encima viernes! Voy a tener que esperar hasta el lunes para terminar de suspenderme.
El fin de semana viene complicado: dos millones cuatrocientos cincuenta mil problemas. Voy a enloquecer. Siento que se me viene todo de golpe. De repente me quedo pensado en aquello suspensivo que me contaste y… ¿cuántos eran los problemas? ¿Dos, tres? ¿Se podrán solucionar?... AQUELLO SUS-PEN-SI-VO QUE ME CONTASTE…Aquello… aquello… AQUELLO…
Y es lunes; y a empezar de nuevo. Del aula al recreo, del recreo al aula.

EL TESORO DE LA SOMBRA
Guionista:Alejandro Jodorowsky.
Dibujante: Boucq.

27/4/10

fotos suspensivas



Así se festeja el primer año de este blog. Gracias a Petra, Felix, Flor, Ana Inés, Manu, Marbot, Chuli, Lu, Fer y Dami por mandar sus fotos y a todos los que en algún momento se dejaron suspender en estos mundos: Gabi, Emiliano, Flaneur, José, Zarce, Clara, Pau, Juan Claus. Y a los que andan por acá sin dejar rastros, que en silencio vienen y se van y vuelven.

22/3/10

no toda la cana es una mierda

Siempre (creo que siempre) odie las generalidades. Eso de meter a todos en la misma bolsa: "Los hombres son todos iguales", "Las rubias son todas tontas", "Los de sociales son todos zurdos", "Los artistas son todos locos", "Los bailarines son todos gays" y etcétera.
También se escucha a la gente decir que la Policía es una mierda, que son más chorros que los chorros, cómplices de los chorros.
Hoy fue noticia de Máxima el gesto de un policía que destierra esta generalidad:

Luciano García tiene 32 años y lleva 14 dentro de la Policía. Es casado y tiene una hija que ya terminó la escuela secundaria. Su sueldo es de 1700, sin tener en cuenta los descuentos.
Desde hace tres años brinda seguridad a los agentes de Tránsito. El jueves al mediodía se encontraba en la puerta de ingreso de la Dirección de Tránsito, Urquiza entre Maipú y Ayacucho, cuando pasó un hombre caminando y, frente a él, se le cayó un sobre. Este sobre estaba abierto y García vio cómo al caer se deslizaban “varios billetes de cien”.
Llamó al hombre, que siguió caminando sin haberse dado cuenta de lo ocurrido, y el hombre no lo escuchó. Lo llamó otra vez, el hombre oyó, se dio vuelta y recibió su sobre. Inmediatamente sacó unos billetes y García, al percatarse de la intensión del hombre de recompensar su gesto, le dijo que no aceptaba dinero y que “mejor done lo que pensaba darme a una institución de bien público”.

Hay policías chorros, hay artistas locos, hay estudiantes de sociales zurdos, hay hombres que actúan igual a otros hombres, hay mujeres que conducen mal y que no entienden la ley del off side, hay bailarines gays, hay rubias tontas... pero siempre hay excepciones.

6/3/10

la fiesta

Los corsos populares, los "Matecito", los que no se difunden por canal 13 ni reciben celebrities. En la calle paralela al primer corsódromo del país, cada viernes de febrero desfilaron borrachos de alegría los murgueros.
Y con la resaca a cuestas
vuelve el pobre a su pobreza,
vuelve el rico a su riqueza
y el señor cura a sus misas.

Se despertó el bien y el mal
la zorra pobre al portal
la zorra rica al rosal
y el avaro a las divisas.

Se acabó,
que el sol nos dice que llegó el final.
Por una noche se olvidó
que cada uno es cada cual.

3/2/10

de blog a web

Chiche nuevo. Regalo de Fer. http://www.mundossuspensivos.com.ar/

lι||ιlι.-psicp+.ιlι||ιl.[/i]. dice:
www.mundossuspensivos.com.ar
hace clic ahi
Sabina dice:
guaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
no lo puedo creer!
c´mo hiciste eso!?!?!
[i].lι||ιlι.-psicp+.ιlι||ιl.[/i]. dice:
es la magia
Sabina dice:
bobo! no te burles
[i].lι||ιlι.-psicp+.ιlι||ιl.[/i]. dice:
bueno cosas q aprendi
con el tiempo y me gusta compartir conociemientos
ahora ya podes decir "mundossuspensivos.com.ar" y no ese blogspot feo
Sabina dice:
eso es genial!
ahhh ahora veo q para acceder se redirecciona
[i].lι||ιlι.-psicp+.ιlι||ιl.[/i]. dice:
bueno disfrutalo por q ese dominio es tuyo,
Sabina dice:
es fantástico!!
[i].lι||ιlι.-psicp+.ιlι||ιl.[/i]. dice:
claaaro
Sabina dice:
y eso se puede hacer asi nomás sin pagar nada?
[i].lι||ιlι.-psicp+.ιlι||ιl.[/i]. dice:
desp veo como se hace para traspasar el dominio
free $
$0000000.00
Sabina dice:
gueeeeee
sisiisis
[i].lι||ιlι.-psicp+.ιlι||ιl.[/i]. dice:
bien dijiste, se llama redireccionamiento
"webforward"
Sabina dice:
toy chocha!
[i].lι||ιlι.-psicp+.ιlι||ιl.[/i]. dice:
bueno me alegro
te lo mereces por ser el unico melchiori con la q se puede hablar mas de 10 minutos jaj
Sabina dice:
ahh
che, no tenemos taaaaaaaaaan malos ejemplares en el apellido
[i].lι||ιlι.-psicp+.ιlι||ιl.[/i]. dice:
bueno desp me vas a ayudar en los temas q yo desconozco (mujeres )
uff a mi me toco conocer varios personajes
Sabina dice:
que vos desconoces?!!!??!?!?!!
[i].lι||ιlι.-psicp+.ιlι||ιl.[/i]. dice:
bueno, las mañas de las muejeres
Sabina dice:
ahora me venis a decir que no sabés cómo tratar mujeres Fernando Melchiori?!!?!?!?
dejate de jodeeeer
[i].lι||ιlι.-psicp+.ιlι||ιl.[/i]. dice:
nono pero a veces dan repsuestas confusas eso solo
bue no quiero quedar tan mujeriego
Sabina dice:
ah, eso es cierto..
bueno, si, en lo que creas que puedo ayudarte te ayudo, pero no porque hayas hecho de mi blog una página web sino porque sí nomás, sos de los pocos Melchioris con los que se puede hablar más de 10 minutos y cagarse de risa.


En definitiva, nunca me explicó cómo se hace eso que hizo de pasar de blog a web, que el blog siga funcionando como tal y que se redireccione para que yo lo actualice como antes. Se fue a comer. Para él debe ser una pavada, como para mí no deben ser tan confusas las respuestas que le dan las mujeres.
Qué bueno que no sepamos todo de todo, porque de eso modo nunca necesitaríamos del otro. No nos sorprenderíamos. No sentiríamos la satisfacción que se siente cuando nos sabemos útiles para los demás. No existiría la palabra ayuda, ni la palabra gracias. Ni siquiera nos enamoraríamos.
Ahora... yo pregunto: ¿Realmente somos seres tan confusos las mujeres?

1/12/09

el circo de la mariposa

Pensé quejarme de algo para que el lector se queje conmigo, o escribir algo chistoso y no ser tan mala onda; o rescatar alguna historia de esas que no tienen lugar en la prensa, pero sucede que la tía Marga me regaló este cortometraje que viene partido en dos y no puedo quedármelo para mí sola o dejar que lo encuentres por esas casulidades algún día.
Hoy regalo a quienes ingresen a estos mundos un mensaje de esperanza. ¿"Mensaje de esperanza" suena cursi, no? Te regalo una mariposa que te de un piquito en la nariz, o mejor aún, como dijo un amigo poeta: un mosquito disfrazado con pétalos.

Primera parte:




Segunda parte:

7/9/09

gente que pide que HAYA JUSTICIA

El 14 de septiembre comienzan las audiencias del juicio entre Uruguay y Argentina en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Para reavivar la llama, hacer sentir una vez más el NO y pedir que la justicia no sea víctima del poder económico mundial, muuuucha gente caminó sobre el puente internacional Gral. San Martín este domingo.
Algunas fotos que saqué:



"Fray Bentos vive la dulce inconsciencia de que la fábrica es inocua”. Julia Cócaro, vecina de Fray Bentos.

“Yo no creo en La Haya, sí creo que la persistencia del ciudadano será clave para echar a Botnia y todos los proyectos de contaminación como la minería, la soja, etc.”. Víctor Cardona, productor de Mercedes, Uruguay.

"Es importante seguir trabajando en tierra uruguaya, para que ellos se sumen a la protesta.El Tribunal de la Haya, no tiene mas remedio que fallar a favor de Argentina, porque es clara la violación del Tratado. Espero que sean contundentes, y que no le den consejos a Botnia de lo que tienen que hacer, sino que les digan a la empresa que se vayan". Daniel Irigoyen, ex intendente de Gualeguaychú.

“En Europa no hay tanta gente que se mueva junta, ver todo un pueblo marchando unido por el mismo tema me encanta mucho”. Padre Emmanuele Zappaterra, sacerdote misionero de Ferrara, Italia.

“Cómo pueden hacer esto acá cuando en Europa está prohibida la contaminación”. Hermana de la Caridad, Juana Morstabilini.

“No son conscientes del símbolo en el que se están transformando para América Latina, la trinchera de Gualeguaychú por la vida va a ser recordada y bendecida por generaciones”. Gonzalo Abella, historiador y escritor uruguayo.

* las declaraciones fueron tomadas de RADIO MÁXIMA.