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4/7/14

Hulk

_ Papá, tenés el cuello verde - le dijo su hija la noche del cumpleaños. Él no quiso alterarse, al fin y al cabo, lo que fuera que ocasionara esa extraña pigmentación en su cuello, podía esperar al otro día. Esa noche había que celebrar la vida, Mariana era la luz de sus ojos, y si bien verla tan grande, tan mujer, hacía que los años se le derrumbaran desde el techo sobre los hombros, se sentía feliz. De todo lo hecho en la vida, su única hija era lo que más lo enorgullecía.
 
Ya de madrugada regresó a su casa olvidándose por completo del color de su cuello, al abrir la puerta Pampa saltó del sillón y fue al encuentro moviendo enérgicamente su cola. Ella se alegraba y él se alegraba también de llegar y que hubiera alguien que lo recibiera. A Pampa se la regalaron hace poco, tras la reciente muerte de otra perrita que lo había acompañado durante años. Al principio creyó que no sería capaz de superar el dolor por la pérdida de su primera compañera, pero la pequeña Pampa lamió sus heridas y se ganó el amor (y ese rincón a los pies de la cama) que tenía la mascota anterior.
 
La historia que cuento está basada en un hecho real, aunque extremadamente condimentada con detalles propios de la imaginación. El eje central, por así decirlo, es asombrosamente cierto.
 
A Mariana le daba bronca que su papá descuidara su salud, sabía que viviendo solo y con tanto trabajo, no disponía de tiempo suficiente para prepararse platos saludables. Además estaban las peñas, los viajes, las juntadas con amigos. La intranquilizaba la vida atareada, cargada de compromisos sociales y cierta exposición mediática de su padre, pero entendía que no podía hacer nada. "Él es feliz así", se repetía como quien quiere darse consuelo. Al día siguiente, fue ella la que retomó el tema de la piel, más extrañada aún, pues notó que la pequeña Pampa también estaba verde:
_ Papá, ¡mirá, la perra está verde igual que vos!, capaz que te contagió algo.
Mariana no salía del asombro y el tampoco. Era consiente de los desarreglos alimenticios de los últimos días, de hecho ya andaba mal del hígado otra vez; pero ¿qué tiene que ver la perra?. Todo era tan extraño que no encontraba explicación lógica, ya iría al médico si la cosa empeoraba, pero por lo pronto solo pensaba en el partido contra Nigeria y la posibilidad de viajar a verlo, tal como le había propuesto un amigo. Las posibilidades de ver jugar en vivo a la Selección no es algo que se de muy a menudo, ni siquiera cada cuatro años, y esta vez el Mundial es acá nomás -pensó.
No tenía que poner un mango, lo único que tenía que hacer para estar el miércoles en Brasil era mandar la confirmación y sus datos a la agencia de viajes.
Y eso fue lo que hizo.
 
El lunes fue a trabajar con dos cuartos de cada hemisferio cerebral pensando en Di María, Lavezzi, Mascherano, ¡en Messi!. -¿¡Cuándo carajo voy a poder ver jugar a Messi!?-, se preguntaba, convencido de la decisión que había tomado, a medida que la ansiedad por ver con sus propios ojos al equipo de Sabella iban en aumento. Su garganta gritaba goles enmudecidos, censurados por la rutina del arranque de la semana en la oficina; pero de a poco, como quien va entrando en un túnel oscuro, su sueño mundialista se esfumó. Uno a uno sus compañeros de trabajo le decían que lo notaban un tanto verde, sobre todo en el cuello y en la cabeza. El se miró las manos y vio que también estaban verdes, aunque con menor intensidad. Por primera vez en esta historia, el hombre se asustó y salió de la oficina en busca de asistencia médica.
 
El medico que lo revisó advirtió la inflamación hepática e intentó quitar las manchas verdes de sus manos, fregándolas, pero no lo logró; entonces le pidió análisis de urgencia.
_ ¿Pero qué puede ser, doctor? - preguntó afligido.
_Puede ser cirrosis; aunque usted no tome alcohol, la cirrosis puede producirse por una alimentación elevada en grasas. De todos modos no nos aventuremos a diagnosticar ahora, vaya, hágase los estudios y venga cuanto antes.
El bioquímico que lo atendió también opinó:
_Puede ser pancreatitis, pero quédese tranquilo que con unos días internado y con suero se pasaría; eso sí vaya olvidándose de las comidas a las que está acostumbrado. 
 
Chau Sabella. Chau Mundial. Chau decime-que-se-siente.
 
Canceló el viaje. Buscó "cirrosis" y "pancreatitis" en Google, y los síntomas que aparecían en la pantalla poco a poco iban manifestándose en su cuerpo.
 
Pasado el mediodía regresó al laboratorio para retirar los análisis y llevárselos al médico. Le dijo que sigue con el hígado inflamado y que será conveniente que permanezca 24 horas en observación para ver cómo responde. El verdor en su piel podría deberse a una intoxicación, una alergia, o estar causada por una ropa nueva.
 
_Ropa nueva, -pensó el hombre de camino a su casa-.
 
Introdujo la llave en la cerradura de la puerta que da a la calle, saludó a Pampa, y caminó sin detenerse ni medio segundo hasta llegar a la habitación, quitó el cubrecama con decisión, tomó la sábana por su extremo inferior y se restregó las manos como si estuviera secándoselas con una toalla. Las manos quedaron verdes.
 
Nadie fue testigo de la reacción de este pobre hombre al concluir, horas antes del partido (que podría haber visto en vivo) entre Argentina y Nigeria, que lo que ocasionaba el verdor en su piel eran las sábanas. Es cuestión de imaginarla.

 

31/3/13

a Damián

Primero habrá sido tu mirada, como casi siempre sucede. No me costó, a pesar de la música fuerte y la gente alrededor, darme cuenta de que eras un tipo bueno. Y para colmo hiciste eso de bajar el mentón y mantener fijo en mí a ese par de bolillones tan oscuros, tan brillantes. El corazón me latió un poco más fuerte y probablemente se hayan enrojecido y mucho mis cachetes, pero lo disimulé. Cómo podía ser que así como si nada se me moviera de esa manera la estantería.
Siempre fui enamoradiza, está bien, lo admito, pero tarde o temprano (y muchas veces más temprano que tarde) encontraba ese "algo que no me cerraba". Con decirte, Negrito mío, que minutos antes había resuelto quedarme sola, feliz y sola, alejada de cagones inmaduros que-no-saben-lo-que-quieren y de aquellos otros, la mayoría, que sólo tienen espuma de fernet con Coca y entradas free para el boliche en la cabeza.
Me gustaron tus manos. Luego el timbre de tu voz, tu sonrisa con todos tus dientes, y esas cosas que decías que me hacían reír. 
Me tenés encandilau, como  a una vizcacha. 
Percibí de inmediato tu inteligencia, y entonces, estalló un grito de gol de domingo en la Bombonera. Sin embargo hacían falta unas buenas charlas para encontrar lo fundamental, porque hay diferencias que mucho no cuentan, que son divertidas y hasta diría que es saludable que las haya, pero hay otras cuestiones en las que hay que coincidir para caminar juntos.
Como ya te he dicho: la tenés re clara, más que yo. En las reglas ortográficas y en las ideas. Te has equivocado y feo (porque sos imperfecto), y tus miserias te duelen (porque nivelás para arriba). Sabés quererte y así querés a los demás, con la dosis justa: sin egolatría, sin idolatrías, y sin desprecio.
En algún momento de aquellas charlas de calor y cerveza pensé que serías un buen compañero más allá del verano, que tus chistes eran lo suficientemente buenos como para transformar en sonrisa mis duelos, que me llevaría bien con tu familia a pesar de no cantar ni tocar instrumento alguno y que le caerías muy bien a los míos, que podría aprender muchísimas cosas y conocer rincones de verdes y de aguas dulces de por acá cerca porque me dijiste que te gustaba esta ciudad (como a mí), que me acompañarías a rezar sin cuestionar por qué lo necesito tanto, que serías capaz de casarte conmigo y que me ayudarías muy bien a transmitirle valores a los hijos que pudieran llegar.
Tres años desde aquel encuentro entre la música fuerte y el amanecer inminente no son muchos, menos aún los dos de matrimonio, pero bien vale la pena celebrar en el alma el acierto.
Te amo.

2/4/2011  -  2/4/2013

25/10/12

28 de septiembre

Poco tiempo después alguien le diría que ese era el día del hincha de River, pero hasta pasado el mediodía no sólo desconocía ese dato sino cualquier otro que tuviera que ver con esa fecha pues ese era para ella un día como cualquier otro. En realidad no como cualquier otro, sino como esos días que no le recordaban a nada ni a nadie. No había cumpleaños, ni aniversarios ese día. Tampoco era feriado, ni cambio de estación. De no ser por aquello que sucedió, hubiera llegado la noche y ese hubiera pasado simplemente como un día más.
Pero quisieron las cosas que ese día se le cambiara la vida.
Después de una ligera ecografía tomaron asiento, el médico corroboró la fecha agudizando la vista frente a un almanaque de escritorio y le dijo sin preámbulos: "Tu bebé va a nacer hoy"; mirando esta vez también al hombre que venía acompañándola en cada una de las consultas agregó: "Vengan como a las cinco de la tarde que a las y media hacemos la cesárea".
Dos oraciones convirtieron ese día hasta el momento tan zonzo, en el más emocionante de todos. 
La siesta duró un siglo. 
Solos en la habitación (donde había empezado todo) se miraron a los ojos, casi no hablaron, se quitaron los zapatos y se recostaron, se abrazaron nerviosos, ella lloró un poco y creo que a él se le mojaron los ojos. También se sacaron fotos, porque en las próximas ya no habría panza y estaban acostumbrados a la panza; y luego rezaron, él arrimó su frente a la de ella, se tomaron fuerte de las manos y pidieron al cielo tranquilidad, gracia que llegó junto a la certeza de que todo iba a andar bien.
Miguelina viene llegando, recordó. Al fin lo imaginado tendría rostro, tendría olor.
Ese día, que había comenzado como cualquier otro, se fue sin que se diera cuenta. No supo cuándo amaneció de nuevo. No supo ni quiso saber nada de lo que ocurría allá afuera. 
Creía conocer el amor, estaba convencida de que lo había experimentado, que reconocía sus síntomas, pero cuando la vio por primera vez entendió que nada de lo antes sentido se comparaba con eso que ahora sentía. Esta vez el amor la desbordaba, le brotaba convertido en lágrimas y en leche. No le cabía dentro.
Ese día sintió que trascendía. 

3/9/12

una noche como esta

En el 2003 el 3 de septiembre cayó miércoles. Más o menos a la hora en la que escribo esto, con mi amigo José nos estábamos preparando para dar comienzo al primer programa de radio juntos. Él ya había incursionado en la radiofonía, yo no; y si bien ya llevábamos medio año de la carrera de Locutor Nacional de Radio y Televisión cursado, tenía nervios.
El programa se llamaba Escape. La radio, que según tengo entendido desapareció del dial uruguayense, era radio City, y se la encontraba a duras penas entre el 96 y el 97 de la frecuencia modulada. Era una emisora modesta, sin mucha publicidad y con la cantidad de oyentes necesarios como para nutrirse.
Al lado del estudio había una cancha de fútbol 5, y el aislamiento acústico con el que contábamos no bastaba para evitar que los pelotazos contra la pared que compartíamos salieran al aire.
Para ese primer programa llevamos material suficiente para leer y luego comentar, sobre temas livianos como diferencias entre el hombre y la mujer, efemérides, y además preparamos una interesante selección de temas musicales.
El operador era un chico del barrio, amigo de la infancia de José, que se llamaba Ricardo pero yo insistía en llamar Roberto. Buen pibe, con una paciencia enorme y una mirada buena.
Marbot, que al programa siguiente se sumaría, nos acompañaba desde el otro lado de la pecera.
Recuerdo no haber sentido el aire hasta tanto no llamó un oyente. Hasta ese momento todo se parecía a las prácticas que hacíamos en la facu, o peor, porque sin alguien que evaluara carecía totalmente de sentido. Saber que había alguien en alguna habitación de alguna casa prestando atención a nuestras palabras y participando del mundo que proponíamos fue magia pura.
Entonces parecía un juego, pero era real.
Y pensándolo bien, algo de juego hay en esto de hablarle a seres imaginarios, volátiles y sin rostro que están del otro lado, en algún lado, pero en realidad cuya presencia y atención no la podemos asegurar.

28/6/12

Luca y Pachoma

El título se parece al de alguna tira de historietas, o no Marbot? Sin embargo lo que aquí suspende es real.

Luca y Pachoma tienen 11 y 12 años. Se hicieron amigos hace poco, cuando Luca se mudó con sus padres al barrio donde vive Pachoma. En estas tardes de invierno, en lugar de salir a patear pelotas a la calle se juntan a mirar películas y documentales de fantasmas; pero Pachoma le tiene miedo a los fantasmas. 


-¿Por qué les tenés miedo? -preguntó Luca 
-Porque son feos- dijo Pachoma. 
-Y qué querés...no va a ser el fantasma de Jennifer López...son fantasmas.

11/12/11

uno a cero

No puedo creer estar viendo jugar a River contra Patronato, y eso que el fútbol es de las cosas que menos me suspenden.

24/10/11

ver y ser visto

"Ver y ser visto" es una frase que Damián usa mucho para referirse a las vidrieras de los cafés y restaurantes. Por lo general, la gente busca sentarse en aquellos lugares donde pueda ver... y a la vez, ser vista.

Nada nuevo voy a decir si agrego que las redes sociales, sobre todo Facebook, son un claro ejemplo de estas vidrieras donde la gente  se para, se sienta y come. 
Las redes son el gran escaparate al mundo. Me muestro, te muestras nos mostramos, y por si no estamos seguros de haber sido vistos, nos etiquetamos.
La pregunta es por qué nos mostramos. Y como una pregunta siempre lleva a otra, pregunto también qué es lo que mostramos de nosotros, y qué ocultamos, de qué cosas nos desetiquetamos. 

Este último tiempo descubrí otra vidriera, menos virtual que el Face y con ruedas. Por estacionarme detrás de un Fiat Punto colorado supe que ese es el auto de una familia compuesta por un papá, una mamá, un niño que juega al fútbol, otro que juega al tenis, una niñita más chiquita que toma clases de danzas clásicas, otro nene que juega; y que tienen un gato.

2/8/11

bar

En esta mesa un hombre de más de 70, de casi 80 diría; en aquella otra dos chicos los suficientemente grandes para andar solos en la calle pero sin edad para conducir; y más allá, al lado de la ventana, un tipo de cuarenta, cuarenta y pico, cuya cabeza ya había sido avasallada por la calvicie.
Todos tensándose al mismo tiempo, aguantando la respiración aunque no lo hayan decidido, cerrando los puños, enojándose, luego aliviándose y exhalando al unísono; y repentinamente todos esperanzándose a la vez.

Si no estaban juntos, si no se conocían entre sí, ¿qué les provocaba a todos la misma reacción por igual?

23/6/11

yo también opino sobre el partido de anoche


Hoy me animé a hablar de fútbol, primero al aire y después a través de mi cuenta en Twitter; pero como no hay soporte más cómodo que mi blog, acá estoy y ante mí toda la posibilidad de explayarme en el asunto.
En verdad, no es de fútbol ni del partido de River - Belgrano de lo que hablé sino de lo que se dice de dicho encuentro futbolístico.
Traté de resumir en 140 caracteres, como establece Twitter, mi idea, de la siguiente manera: "¿Por qué en vez de hablar de River no hablamos de Belgrano? ¿Acaso su accionar no ha sido más meritorio?"
Mi perfil
Con esto quise inútil y sutilmente pedir que la corten con las cargadas que hasta llegaron a los titulares de los "grandes" diarios como si no hubiera otras cosas que contar, y también quise invitar a todos a pararnos ante el hecho desde la otra esquina, haciendo cruz.
Entiendo el carácter noticioso que tiene el hecho de que un equipo como River Plate esté peleando su supervivencia en la A, pero enfrente tenemos a un equipo cordobés que está ahí de entrar a esta máxima categoría del fútbol argentino. ¿No se merece más prensa, che?

27/3/11

el gol de Riquelme y el no gol de Gabriel

Luego de casi un año sin hacer un gol, el "enganche" de Boca, Juan Román Riquelme, le metió uno de tiro libre a Colón de Santa Fe, en Santa Fe. En ese preciso momento, a 25 kilómetros, en un banco de la plaza 1° de mayo, de la ciudad de Paraná, un joven de pelo rubio y enrulado lloraba porque la chica que ahora camina ligero por Avenida Ramírez le dijo que no lo amaba. El motivo por el cual ya no lo amaba se encontraba sentado frente a la computadora cambiando la foto de su perfil de Facebook.
Algunos festejan, al mismo tiempo que otros lloran.
Siete minutos más tarde, cuando el rubio del banco decidió incorporarse y olvidarla, el perro caniche de la mujer del empleado del casino fallecía ahogado con una moneda de 50 centavos argentinos que fue a parar a sus fauces por causas que su ama pasará toda su vida tratando de establecer; mientras, en la otra cuadra Lady Gaga aturdía a una adolescente desde su iPod.
Bad Romance.
Dos metros a mi derecha, a orillas del río Gualeguaychú, un padre se esforzaba para que su hijo Gabriel encontrara fascinante pescar, y dejó pasar la tarde sin jugar si quiera dos minutos al fútbol, que es lo que el niño pretendía.

26/11/10

eclipse de mar

Que Luismi hizo suspirar a un estadio entero, que la novia de Cristiano Rolando apareció desnuda en una revista sin haberlo estado nunca, que una chica de 14 años murió en Río tras ser alacanzada por una bala perdida, que un mensaje de texto podría comprometer a De Vido, que llegan Busti y Urribarri a Gualeguaychú, que a un senador entrerriano no le parece adecuado que el vino haya sido declarado bebida nacional, que Independiente quedó finalista en la Copa Sudamericana, que una mujer y su hijo se intoxicaron con agroquímicos en un campo de Colón, que Cristina está Guyana participando de la cumbre de UNASUR donde homenajearán a Kirchner, que la cantidad de muertos a causa del cólera en Haití superó los 1.600, que las ventas en shoppings crecieron un 14 por ciento y que Ricardo Alfonsín y Hermes Binner, coincidieron en señalar que Margarita Stolbizer sería una "muy buena candidata" a gobernadora de la provincia de Buenos Aires; entre otras cosas, dicen esta mañana los medios de comunicación.


Y quién sabe cuántas otras cosas pasaron y no parece, porque los medios así lo decidieron.

7/10/10

El Vasco

Cotico Legüero con El Vasco en la carneada 2010, Sarandí.

Mi primo Matías Herlax leyó lo que escribí sobre mi vieja y se contagió, y escribió algo sobre su papá, mi tio Martín: el vasco.

Mi viejo es un Grande, y no por su anatomía; digamos que en esa grandeza ya lo superé, pero en la otra, a la que yo me refiero, todavia estoy muy lejos y será difícil superarlo.
Es un grande y no por haber sido un padre de esos cancheros y permisivos. Por el contrario, y motivo de muchas calenturas, he padecido sus rotundos "porque NO" a la hora de pedir permiso (debo admitir que varias veces ganamos por insistencia...la carne es débil).
Ahora, a la distancia, y ya alejado de esas negativas, me doy cuenta de que era una manera de tenernos ahí, todos juntos, sentirnos cerca, quizá por algo que él sufrió en su etapa de estudiante, al estar lejos de Gualeguaychú y Sarandí.
"Cuando sean padres me van a entender" dice.... Agradezco haberme dado cuenta de ésto, mucho antes de que su predicción se lleve a cabo, y a pesar de todavía no estar de acuerdo en muchas cosas, lo comprendo y valoro.
El Vasco es así, por sobre todas las cosas, VASCO, con sus locuras y sus terquedades.
Pero un amigo a la hora de los consejos, fiel para acompañarnos desde los 5 años en el deporte, junto con la Marga, vendiendo pollos en Parque Sur, moviéndose en Atlético, llevándonos a entrenar y a jugar a todas las canchas de la ciudad y disfrutando de ver a sus hijos practicando el deporte que él ama y nos hizo amar a nosotros: el fútbol. Así también nos hizo valorar la familia, la amistad y el amor por River. Estoy completamente seguro que a éstos 3 ítems de valoración, los cumplimos al pie de la letra.
El Vasco, un laburante full time (o full full), que nunca permitió, -ni va a permitir- que nos falte nada, y que siempre tiene como propósito nuestra felicidad.
Un tipo solidario (demasiado, no se puede comer un alfajor sólo porque le da culpa), que comparte todo con su familia, desde un chocolate, hasta unas vacaciones...
Eso le llena el alma, y aunque sea un poco posesivo, es un enamorado de sus hijos, brindando por y para cada uno de ellos todo su amor.

Cotico Legüero... Compartido con El Cuino, Marimi, Estebanino y Verosimilita

2/10/10

entre otras cosas...

No me banco el pelo fuera de lugar, es decir, desprendido del cuerpo donde nació. Me lo banco menos que menos en el jabón o en el relleno de carne de las empanadas. No me banco los temas musicales cuyas letras te condicionan a seguir una determinada coreografía, como el detestable tema de "El Símbolo": levántando las manos, moviendo la cintura, con movimiento sexy, uhuuuuuu, es el ritmo nuevo que traigo para ti!!! Y ya que digo "ti" y pienso en temas musicales, confieso que me irrita sobremanera cuando los cantantes en vez de pronunciar "ti", con T como se escribe, dicen una especie de "tchi", o "tchu". No me banco los locutores super enérgicos de las FM musicales que no bajan un cambio en todo el programa; te presentan el siguiente hit, te dicen la hora, la temperatura, la humedad y se despiden siempre allá arriba. No me banco las minas que enseñan a hacer manualidades buenasparanada por la tele. No tolero los forwards con ositos cariñosos, ni los religiosos; porque los padrenuestros en cadenas de correos electrónicos son como los pelos en las empanadas, están fuera de lugar. No me banco el reggaeton ese que dice dame duro, dame duro, dame duro, papi, dame duro. No me banco a los viejos verdes. A las chetas. A los ratas. A los que se acercan por conveniencia. A los que tiran el envoltorio del chicle en la calle. A los hombres que golpean a sus mujeres y a las mujeres que golpean a los hombres. No me los banco a Listorti y a Carla Conte. No me banco que levanten la mesa cuando todavía estoy comiendo, que me cuelguen el teléfono, que se pongan a jugar al truco, y que la charla sobre fútbol dure más de diez minutos; entre otras cosas.

24/8/10

maschelipe

Paseando por las páginas de noticias esta mañana me enteré que el capitán de la Selección cobrará 5,5 millones de Euros por año. También noté que me hacía acordar a alguien.



16/6/10

fútbol, puntapié hacia las letras

Desde que me enteré que el gobierno confeccionó unos cuadernillos con actividades relacionadas con el mundial de fútbol para que los profesores propongan hacer a sus alumnos en estos días, ando buscando conocer alguna de esas actividades. Hoy las encontré, están en aprender.entrerios.edu.ar, que es "el portal educativo de Entre Ríos".
"El mundial va a la escuela", dice el título, y en un click se desparraman las opciones "el mundial en problemas", "la pelota del mundial", "una musa con botines" y demás.
Entré al que más me gustó: "Fútbol, literatura y lenguaje audiovisual para trabajar en el aula", y desde allí no sé bien cómo terminé leyendo un poema de un escritor (y relator deportivo) marplatense que desconociá. Se llama Walter Saavedra, y el poema es "Nunca Jamás":

Cómo vas a saber lo que es el amor,
si nunca te hiciste hincha de un club.

Cómo vas a saber lo que es el dolor,
si nunca un zaguero te azotó la tibia y el peroné.

Cómo vas a saber lo que es el placer,
si nunca ganaste un clásico barrial.

Cómo vas a saber lo que es llorar,
si jamás perdiste un clásico sobre la hora con un penal
dudoso.

Cómo vas a saber lo que es el cariño
si nunca acariciaste la redonda de chanfle,
entrándole con el revés del pie en el cachete
para dejarla jadeando bajo la red.

Cómo vas a saber lo que es la solidaridad
si jamás saliste a dar la cara por un compañero
golpeado sin fe desde atrás.

Cómo vas a saber lo que es la poesía,
si nunca tiraste una gambeta.

Cómo vas a saber lo que es la humillación
si jamás te hicieron un caño.

Cómo vas a saber lo que es la amistad,
si nunca devolviste una pared.

Cómo vas a saber lo que es un orgasmo
si jamás diste la vuelta olímpica de visitante.

Cómo vas a saber lo que es el pánico,
si nunca te soprendieron mal parado en un contragolpe.

Cómo vas a saber lo que es morir un poco
si nunca fuiste a buscar la pelota adentro del arco.

Cómo va a saber lo que es la izquierda,
si nunca jugaste en equipo.

Cómo vas a saber lo que es la xenofobia,
si en ninguna cancha te gritaron "negro de mierda".

Cómo vas a saber lo que es la soledad
si jamás te paraste bajo los tres palos a doce
pasos de un fusilero dispuesto a acabar con tus esperanzas.

Cómo vas a saber lo que es el barro
si nunca te tiraste a los pies de nadier para
mandar la pelota sobre un lateral.

Cómo vas a saber lo que es el egoísmo
si nunca hiciste una de más cuando tenías que
darsela al nueve que estaba mejor ubicado.

Cómo vas a saber lo que es el arte,
si nunca tiraste una rabona.

Cómo vas a saber lo que es la música,
si jamás cantaste haciendo equilibrio sobre un
paraavalancha.

Cómo vas a saber lo que es el suburbio,
si nunca te paraste de wing.

Cómo vas a saber lo que es la clandestinidad,
si nunca te tiraron un pelotazo para que te
aguantes vos sólo a toda la defensa rival.

Cómo vas a saber lo que es la injusticia
si nunca te sacó tarjeta roja un referí localista.

Cómo vas a saber lo que es el insomnio
si jamás te fuiste al descenso.

Cómo vas a saber lo que es el odio,
si nunca hiciste un gol en contra.

Cómo vas a saber lo que es la vida,
si nunca, jamás jugaste a la pelota.


¿No es lindo?
Me acordé del fútbol en las carneadas de Sarandí, con dos tranqueras como arcos, y de mis sobrinos pateando las primeras pelotas, unas livianitas, inflables, que igual lograban desestabilizarlos tras el impacto y tirarlos de pañal al piso.

15/6/10

acá también se habla del mundial

"Jabulani" es el nombre de la pelota del mundial de fútbol 2010 (bienvenidos quienes acaban de enterarse que las pelotas mundialistas tienen nombre).
"Jabulani" significa "celebrar" en el idioma isiZulu; y el por qué esta pelota tiene 11 colores es lo único que hasta el momento me ha suspendido del mundial.


Los 11 colores son un reflejo simbólico de los 11 jugadores de cada equipo, de los 11 idiomas oficiales de Sudáfrica y de las 11 comunidades sudafricanas que dieron la bienvenida al mundo en la primera Copa Mundial de la FIFA que se hace en África.

Las 11 lenguas oficiales de Sudáfrica son:
Afrikaans (Afrikaans),
Inglés (English),
Ndebele (isiNdebele),
Sotho del norte (Sesotho sa Leboa),
Sotho (Sesotho),
Suazi (siSwati),
Tsonga (Xitsonga),
Tswana (Setswana),
Venda (Tshivenda),
Xhosa (isiXhosa),
Zulú (isiZulu).

El más común de idiomas hablados en el hogar por los sudafricanos es el zulú (el 23,8 por ciento habla zulú en el hogar), seguida del xhosa (17,6 por ciento), y el afrikáans (13,3 por ciento).

... bueno, también me suspende que haya sido un gurí entrerriano el autor del primer gol de la selección...

Otra cosa: si bien "Jabulani" no se parece en nada a la palabra "celebrar", sí tiene parecido con "júbilo".

22/3/10

no toda la cana es una mierda

Siempre (creo que siempre) odie las generalidades. Eso de meter a todos en la misma bolsa: "Los hombres son todos iguales", "Las rubias son todas tontas", "Los de sociales son todos zurdos", "Los artistas son todos locos", "Los bailarines son todos gays" y etcétera.
También se escucha a la gente decir que la Policía es una mierda, que son más chorros que los chorros, cómplices de los chorros.
Hoy fue noticia de Máxima el gesto de un policía que destierra esta generalidad:

Luciano García tiene 32 años y lleva 14 dentro de la Policía. Es casado y tiene una hija que ya terminó la escuela secundaria. Su sueldo es de 1700, sin tener en cuenta los descuentos.
Desde hace tres años brinda seguridad a los agentes de Tránsito. El jueves al mediodía se encontraba en la puerta de ingreso de la Dirección de Tránsito, Urquiza entre Maipú y Ayacucho, cuando pasó un hombre caminando y, frente a él, se le cayó un sobre. Este sobre estaba abierto y García vio cómo al caer se deslizaban “varios billetes de cien”.
Llamó al hombre, que siguió caminando sin haberse dado cuenta de lo ocurrido, y el hombre no lo escuchó. Lo llamó otra vez, el hombre oyó, se dio vuelta y recibió su sobre. Inmediatamente sacó unos billetes y García, al percatarse de la intensión del hombre de recompensar su gesto, le dijo que no aceptaba dinero y que “mejor done lo que pensaba darme a una institución de bien público”.

Hay policías chorros, hay artistas locos, hay estudiantes de sociales zurdos, hay hombres que actúan igual a otros hombres, hay mujeres que conducen mal y que no entienden la ley del off side, hay bailarines gays, hay rubias tontas... pero siempre hay excepciones.

20/3/10

hincha de la hinchada de Racing

Este sábado de mañana extrañamente estaba despierta desde temprano. Aproveché para hacer esas cosas que durante todo el verano no pude hacer un sábado: desperezarme, tomar un café con leche leyendo El Argentino, (aclaro: eso es algo que hago todos los días, sólo que a las apuradas porque tengo que entrar a la radio).
Qué placer saber que hay tiempo.
Prendí la compu y empecé a actualizar la página, y de fondo puse Radio Mitre. Hablaba Bonelli y otra gente. Lo llamaron a Campanella para seguir hablando sobre El Secreto de sus ojos, pero ya sobre el final de la nota se les dio por hablar de fútbol. El director de la ganadora del Oscar es poco futbolero y lo aclaró de entrada, pero así y todo llevó la charla con altura y dijo cosas interesantes y suspensivas. Dijo que es de Boca porque su viejo y hermanos lo eran y porque desde pibe dice que es de Boca, pero que de volver a nacer preferiría ser hincha de Rácing. Luego dijo algo que yo siempre sostuve pero no supe decirlo tan lindo: "Soy hincha de la hinchada de Racing", y destacó al hincha de Racing por su pasión, porque apenas se lo comienza a tratar demuestra que es de Racing. Preguntó: "¿Alguien sabe de qué es hincha Darín?, no, pero seguro no es de Racing porque si fuera de Racing se sabría. Llevo diez años trabajando con él y no sé de qué cuadro es".
Coincido con Campanella y digo que también soy hincha de la hinchada de Racing. Si tuviera Facebook crearía un grupo de "hinchas de la hinchada de Racing".

Post dedicado a mis primos Pablo, Leandro y JuanF. y a mis tíos Tito y Alberto.

4/3/10

desilusión precoz

"Es malísimo andar de novio, te encariñás y después te dejan", reflexionó Vero, con sus escasos 10 años desparramada en la cama, panza arriba, la noche previa al comienzo de clases.
Gracias a la experiencia de su hermana adolescente esa noche Vero entendió que los príncipes azules no existen y prefirió soñar uno de otro color, "rojo" eligió: "De pelo oscuro, que le guste la música y sea de River".

10/2/10

adanes y evas

Esteban se tomó unos segundos antes de decir lo que iba a decir, porque lo reflexionó. Con su vocecita ronca y su hablar pausado, al igual que su modo de pestañear, expresó con absoluta certeza: "Está re bien ser varón".
-Si- lo interrumpió Vero- podés jugar al fútbol, mear parado...

Mis primos más chicos, los mellis Vero y Esteban, comparten hasta la formulación de pequeños grandes pensamientos suspensivos.
Si, es cierto, aunque las mujeres podamos jugar al fútbol, para los varones es más fácil. En los clubes es más habitual encontrar alumnos y entrenadores de fútbol. Riquelme, Insúa, Ortega, Verón, Ayala, son varones; y si una niña se entusiasma demasiado con este deporte, no tardarán en decir que es una "marimacho".
Para orinar sin sentarse es preferible la direccionabilidad que le pueden dar ellos. Es más ágil, simple, higiénico y cómodo que hacer equilibrio en puntitas de pie y a horcajadas en los inodoros públicos "para no tocar".
Afeitarse no duele, depilarse sí. Dejarse la barbita de unos días puede hasta dar un aspecto sexy, pero definitivamente no lo es un pelo que supere el medio centímetro en la pantorrilla de una dama.

Me detengo acá, porque más allá de todas las desventajas que se le pueda encontrar a ser mujer, estoy convencida y lo estaré toda mi vida que llevamos la de ganar.

¿Habrá acaso un privilegio más enorme que sentir crecer a un ser humano dentro nuestro?