Hoy comparto con ustedes esta genial reflexión de mi sobrino Gastón. El hecho de que alguien rime "monalisa" con "camisa" lo hace patético, es cierto, al menos como artista. Pero también lo hacen patético otras combinaciones, frases y temáticas de sus composiciones musicales.
Si anda por acá una mujer de 40 que me diga sinceramente si le agrada el tema "Señora de las cuatro décadas".
Tampoco entendí nunca con qué criterio poético este cantautor hace público que la protagonista de la canción miente sobre su edad, ha hecho 150 dietas para adelagazar, para colmo RONCA, y tiene una cirugía "que ha nadie ha de contar".
El tipo quiere correr por ahí mientras trepa un cometa, levantarle la falda a la gorda del barrio y agregarle una letra al abecedario; además de silvar "Let it be" a la luz de la luna y lavar en el mar lo que no sea futuro. ¿Alguien puede explicarme qué quiso decir con eso?
En sus letras también hay manjares para los fanáticos de los juegos de palabras:
Olvidarte es un intento que no lo deseo tanto
porque tanto es que lo intento que me acuerdo mucho mas
y he llegado a sospechar que mi afan de no acordarme
es lo que me tiene enfermo de recuerdos
Y para los que gustan de ese otro juego que no sé como se llama, pero es una manera de decir las cosas como si quedara re vivo y en definitiva queda, también, patético:
Se nos muere el amor, tiene fiebre de frio.
se nos cayó de la cama
cuando lo empujó el hastio
y esta enfermo de muerte
el mismo que era tan fuerte
tiene anemia de besos, tiene cancer de olvido.
Y si sigo utilizando el adjetivo que usó Gastón, no puedo dejar de mencionar "De vez en mes". Arjona debe ser el único cantautor que le dedica un tema exclusivo a la menstruación:
De vez en mes te haces artista,
Dejando un cuadro impresionista,
Debajo, del edredón.
De vez en mes con tu acuarela,
Pintas jirones de ciruelas,
Que van a dar hasta el colchón.
No podés, no po-des!!!
De todos modos, y para no quedar como una loca histérica que hoy se las agarró con el pobre Arjona y lo subió a su blog, voy a admitir que: la melodía de "Mujeres" se me pega y suelo tararearla cada vez que la recuerdo; que "Historia de un taxi" mantiene la atención cautiva hasta el desenlace de la, justamente, "historia" de este taxista y la rubia del escote en su espalda; que el tipo tiene imaginación para describir cómo sería el sur si fuera el norte (o al revés), y que me gusta el contenido del maldito juego de palabras de "Dime que no".