30/9/11

cinco oraciones a la hora de la siesta

Té de de manzanilla con anís, dulce de membrillo, la ventana de la sala abierta y generosa al viento que trae la lluvia.

El árbol del patio de al lado ya muestra unos tentadores ramilletes de nísperos y el otro de más acá una rosa china rosada.

Cierro los ojos para ejercitar mis oídos y escucho el motor de un auto, el trino de los pájaros y el aviso de un mensaje nuevo en mi celular.

No llueve más.

Estoy lista para lo que viene (que venga lo que venga, acá esto yo).


28/9/11

hola mundo

Ahora que el frío se fue al norte, donde lo esperan con muñecos de nieve, guirnaldas, luces, garrapiñadas y renos; te propongo abrir más seguido la ventana.
Que sea lo que la ventana te deja ver, y no lo que pasan en la tele, tu primera visión del mundo.

Mi primera visión del mundo, hoy: 28 de septiembre de 2011



23/9/11

micrófonos voladores


Ingreso a la página de canal Once, de Paraná, toditas las mañanas y tardes. He visto el banner de ETER un trillón de veces y recién hoy algo me hizo ruido.
Estos micrófonos vuelan, vienen adosados al antebrazo de los aspirantes a locutores o estamos ante un abuso del uso del photoshop y de la falta de un diseñador gráfico a mano.



20/9/11

mientras se derretía el queso


Esta mañana le avisaron a Damián que había ganado el concurso del Ministerio de Salud de la provincia Música por la Salud de nuestros jóvenes, del programa "Cuidate más". Mañana tiene que tocar en vivo, en Paraná, a las 3 de la tarde, en la fiesta del estudiante.

Damián compuso el tema, es decir, inventó una melodía y una letra mientras yo preparaba la cena, una pizza creo. Minutos antes había venido a casa el bajista Alejandro Della Penna a convencerlo de que lo hiciera, pero rápido porque a los tres días vencía el plazo de presentación.

Yo, que nunca había sido testigo de una composición express, estaba bastante escéptica; sin embargo, ya para la sobremesa el tema tenía toda su forma, y su título: Cuidate más.


18/9/11

vivo

Abro la puerta que da a la calle y salgo, a pie. A las ocho tengo que estar en la radio y son las menos diez, así que acelero el paso. El aire es cálido, denso, húmedo; todo indica que más tarde va a llover. Me gusta la lluvia; me gusta cómo se ve; me gusta cómo se escucha; me gusta como huele, me gusta cómo me moja. Siento el sol, suave, despegándome los párpados. Lo dejo hacer. Me entrego. Respiro. Me lleno de viernes. A media cuadra veo a Chiche cargando cajones de acelga. "Buen día locutora" me grita;  y las otras dos personas que caminan por la cuadra se dan vuelta y miran. Buen día Chiche. Sigo caminando, escucho mis pasos, mis latidos y ese ruidito que hacen las chapitas de mis aros cuando se chocan. Sonrío, todo me dice que estoy viva y me gusta darme cuenta, y me gusta dar las gracias. Entiendo que lo que estoy viviendo es único, que la rutina no existe, que nada se repite. Que el ritmo de mis pasos el lunes no serán iguales, que el martes puede que esté nublado, que el miércoles quizás no me cruce a Chiche cargando acelgas, que el jueves no me pondré estos aros, que el próximo viernes quizás no esté.

13/9/11

trezidavomartiofobia

Hoy es martes y es 13. Me enteré esta mañana temprano cuando encendí la tele. Seguro que en algún momento de el día escucharé a alguien referirse a la mala suerte que trae esta fecha, pensé.
Así fue.
Mientras esperaba que en el Rapi Pago me recibieran la maldita boleta de la luz, el locutor de la FM que se escuchaba en el lugar arrancó su programa hablando de la mala fama de los martes 13. Que no te cases, que no te embarques, pero no explicó de dónde salió eso de que el martes 13 es un día de mala suerte.
¿Para qué quedarse con la duda teniendo acceso a Internet?
Wikipedia publica que en España, Grecia y América Latina, el martes 13 es considerado un día de mala suerte, y que incluso hay mucha gente con fobia a este día, que no viaja a ningún lado por superstición. También es habitual que los aviones no tengan fila 13 (se supone que los pasajeros no comprarían billetes para dicha fila).
La fobia a este día se llama Trezidavomartiofobia.
Pero lo que aclaró mi duda fue enterarme que las connotaciones negativas que se le dan al martes 13 no tienen fundamentos científicos.

La mala fama del 13:
Desde la antigüedad fue considerado como de mal augurio ya que en la Última Cena de Jesucristo, había doce apóstoles y el que murió, Jesucristo, fue el número 13.
La Cábala enumera a 13 espíritus malignos, al igual que las leyendas nórdicas; en el Apocalipsis, su capítulo 13 corresponde al anticristo y a la bestia.
También una leyenda escandinava cuenta que, según la misma tradición, en una cena de dioses en el Valhalla, Loki, el espíritu del mal, era el 13° invitado.
En el Tarot, este número hace referencia a la muerte.

La mala fama del martes:
La combinación con el martes tiene su origen a finales de la Edad Media, porque el martes 29 de mayo de 1453 cayó la ciudad de Constantinopla.
Además, "martes" es una palabra que desciende del nombre del planeta Marte, que en la Edad Media lo llamaban "el pequeño maléfico" y que significa voluntad, energía, tensión y agresividad.
Como si todo esto fuera poco, se dice que un martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel.

Wikipedia no publica la cantidad de cosas lindas, bellas, buenas y favorables al funcionamiento del mundo que han ocurrido en los sucesivos décimo terceros días de cada mes que cayeron martes desde la creación del almanaque.