Ella le mandó una carta.
El no sólo la leyó, entre tantas que le habían llegado últimamente, sino que la llamó a su celular.
Ella es Josefina, una gualeguaychuense de 34 años que no está pasando por un buen momento de salud.
El es el Papa.
Suspensivo es aquello que tiene la capacidad de suspender. Levantar, colgar una cosa en algo o en el aire. También detener, embelesar, cautivar los sentidos.
15/8/13
10/8/13
la rueda de la fortuna
Era uno de los viernes más fríos del año, y sin embargo igual quisimos cenar fuera de casa. Lo hacíamos siempre que teníamos unos manguitos extras y algo para celebrar o algo para conversar, o porque queríamos darnos un gusto. Estacionamos el auto frente al río, y mientras caminábamos hacia el luminoso restorán al otro lado de la calle, un muchacho flaquito, algo encorvado y con las manos refugiadas en los bolsillos del buzo tipo canguro se ofreció a cuidarnos el auto. Nadie lo dijo, el trato estaba implícito, al regresar debíamos darle unos pesos. Continuamos caminando hacia la gran puerta de vidrio, sabíamos que al pasarla el lugar iba a estar calentito y que en no más de cuarenta minutos estaríamos comiendo. Yo llevaba a Miguelina en brazos y Damián empujaba el coche. Me di vuelta y vi como el muchacho se recostaba en la balaustrada de espaldas al río. Ese buzo es una burla para este frío impiadoso, pensé. Y él tan flaquito. Pero seguí avanzando, voltee la cabeza y así de fácil dejé de verlo. (¿Dejé de verlo?). Allá enfrente el panorama era tan distinto...
Nada iba a quitarme del alma ese sentimiento áspero y amargo, ni la propina que le dimos, ni el chocolate que le regalé. Ni siquiera la breve charla amable que entablé con él.
En mi mente se representaba una de esas ruletas en las que el hecho de que el puntero se quede señalando el casillero de la fortuna depende del azar. ¿Por qué mi hija tuvo la suerte de nacer en una familia que cada tanto puede darse el gusto (aunque contando los billetes) de pasear y pagar por una cena y a ese muchacho le tocaron la noche fría, el techo lejos, los ojos en los autos ajenos y la balaustrada?
¿Hay algo realmente transformador que podamos hacer o vamos a seguir haciéndonos los estúpidos sosegando nuestras consciencias dejando propinas y llevando bolsones de ropa que ya no usamos a la parroquia del barrio?
¿Qué tal si fuéramos vos y yo los que tengamos que estar ahora cuidando autos en la costanera? Y en ese caso, ¿cuál sería nuestra visión del mundo?
Nada iba a quitarme del alma ese sentimiento áspero y amargo, ni la propina que le dimos, ni el chocolate que le regalé. Ni siquiera la breve charla amable que entablé con él.
En mi mente se representaba una de esas ruletas en las que el hecho de que el puntero se quede señalando el casillero de la fortuna depende del azar. ¿Por qué mi hija tuvo la suerte de nacer en una familia que cada tanto puede darse el gusto (aunque contando los billetes) de pasear y pagar por una cena y a ese muchacho le tocaron la noche fría, el techo lejos, los ojos en los autos ajenos y la balaustrada?
¿Hay algo realmente transformador que podamos hacer o vamos a seguir haciéndonos los estúpidos sosegando nuestras consciencias dejando propinas y llevando bolsones de ropa que ya no usamos a la parroquia del barrio?
¿Qué tal si fuéramos vos y yo los que tengamos que estar ahora cuidando autos en la costanera? Y en ese caso, ¿cuál sería nuestra visión del mundo?
tiene que ver con:
economía,
el mundo que no quiero,
el mundo que nos toca,
Gualeguaychú
9/8/13
cosas de domingos por la tarde
Se supone que las madres, entre tanto andar cargando con las cosas propias más las de sus hijos, con el correr del tiempo van ganando practicidad y logran trasladarse con lo necesario sin hacer demasiado bulto ni generar(se) demasiado peso; pero mi madre, que también es madre de mis tres hermanos y abuela de cuatro, evidentemente no.
![]() |
| Para salir a dar vueltas y tomar mate ella cargó las galletitas... en un frasco de vidrio. |
tiene que ver con:
chascarrillos,
mi mundo interno,
situación embarazosa
26/7/13
la "corpo" ya usó el eslogan K
Algo impensado hoy. Clarín proponiendo un producto "para todos", expresión asociada al, y acuñada por, el kirchnerismo.
Cosas que una encuentra mirando libros viejos sobre un estante en la casa de una amiga.
Cosas que una encuentra mirando libros viejos sobre un estante en la casa de una amiga.
tiene que ver con:
comunicación
8/7/13
para Esteban
“Yaguar
i guazú”, le decían a este río los primeros habitantes; “Gualeguaychú”,
entendieron los conquistadores, y así quedó. La ciudad lleva como nombre una
mala interpretación de tres palabras guaraníes que hablan de un tigre grande y
del agua.
| El paisaje de la foto es un rincón del río Gualeguaychú que conocí hace un par de años. No sabría cómo regresar, ni ubicar a quién quiera saber dónde queda, pero puedo averiguarlo. |
tiene que ver con:
América Latina,
comunicación,
educación,
el ser y la naturaleza,
Entre Ríos,
Gualeguaychú
7/7/13
la última vez
Quedó impregnada
en las yemas de mis dedos la suavidad
que tenía
la palma de tu mano
la última vez que la tomé,
queriendo retenerte
porque no quería
por nada en el mundo
que te fueras.
Pero (¿te fuiste?)
igual.
Porque así tenía que ser.
Porque así lo quiso Dios.
Dicen.
Que hay que saber resignar(se).
Aceptar,
confiar, que luego el sol calentará lo suficiente para secar toda esta humedad.
De mi ojos.
De mi alma.
De mi palma, buscando
febril, la suavidad de la tuya.
Porque, cómo hago ahora para perdonarte y
pedirte que me lleves a la plaza y
me hamaques fuerte hasta
tocar con mis pies la copa del árbol.
en las yemas de mis dedos la suavidad
que tenía
la palma de tu mano
la última vez que la tomé,
queriendo retenerte
porque no quería
por nada en el mundo
que te fueras.
Pero (¿te fuiste?)
igual.
Porque así tenía que ser.
Porque así lo quiso Dios.
Dicen.
Que hay que saber resignar(se).
Aceptar,
confiar, que luego el sol calentará lo suficiente para secar toda esta humedad.
De mi ojos.
De mi alma.
De mi palma, buscando
febril, la suavidad de la tuya.
Porque, cómo hago ahora para perdonarte y
pedirte que me lleves a la plaza y
me hamaques fuerte hasta
tocar con mis pies la copa del árbol.
tiene que ver con:
mi mundo interno,
mmm...
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