Cuando mi compañera de departamento en Concepción del Uruguay, en épocas de la facu, tomaba un poquito de más, se subía a una silla y se ponía cantar "Dime que no" de Ricardo Arjona, siempre ese tema.
Con apenas un vaso de cerveza mi vieja dice muchas pavadas, muchas.
Un compañero de colegio se ponía re agresivo cada vez que se mamaba.
A una de mis tías se le da por recordar viejos tiempos y emocionarse, mi mejor amiga comete "sincericidios" y otra derrocha besos y abrazos.
Los efectos que produce el exceso de alcohol en los seres humanos son unos cuantos, y los que acabo de utilizar como ejemplo son, quizás, los más habituales.
Nunca, hasta hoy cuando leí el diario de Victoria, había escuchado de alguien que al beber sin moderación se le diera por robar. Sólo cuando se emborracha.
La noticia relata el caso de "un joven trabajador de la construcción que el 18 de mayo y el 30 de septiembre realizó dos hurtos en estado de ebriedad"; que ahora "se encuentra imputado", y que "las autoridades judiciales, como se dieron cuenta que la persona pierde el sentido y realiza estos hechos al estar ebrio, dispusieron apoyo en su adicción para que no reincida.
".
Se trata de Leonardo Flores, un albañil de 33 años que el 18 de mayo, en estado de ebriedad, robó dos ollas de fundición (con tapa) y un calentador de gas de almacenamiento, de un comercio de Victoria.
En pedo, salió a ofrecer los artículos adquiridos a los vecinos, quienes al observar la actitud y el estado en que se encontraba el joven, se dieron cuenta que este vendedor ambulante no era muy fiable y llamaron al Comando Radioeléctrico.
El 30 de septiembre, pasadas las cinco de la tarde, Leonardo nuevamente bajo los efectos del alcohol se posicionó frente a las vidrieras de un local de venta de telefonía celular. Observó los celulares en exhibición; y luego, como cualquier supuesto comprador, ingresó al comercio para solicitar el precio de un aparato.
La vendedora respondió a su consulta, y Leonardo sacó una gomera, con la que la amenazó apuntándole a la cabeza y así logró llevarse el celular que le gustaba.