Nada nuevo voy a decir si agrego que las redes sociales, sobre todo Facebook, son un claro ejemplo de estas vidrieras donde la gente se para, se sienta y come.
Las redes son el gran escaparate al mundo. Me muestro, te muestras nos mostramos, y por si no estamos seguros de haber sido vistos, nos etiquetamos.
La pregunta es por qué nos mostramos. Y como una pregunta siempre lleva a otra, pregunto también qué es lo que mostramos de nosotros, y qué ocultamos, de qué cosas nos desetiquetamos.
Este último tiempo descubrí otra vidriera, menos virtual que el Face y con ruedas. Por estacionarme detrás de un Fiat Punto colorado supe que ese es el auto de una familia compuesta por un papá, una mamá, un niño que juega al fútbol, otro que juega al tenis, una niñita más chiquita que toma clases de danzas clásicas, otro nene que juega; y que tienen un gato.



