28/6/11

cuestión de técnica

Porqué el corrector ortográfico del Word me marca como error la palabra "tecnicatura" fue lo primero que me pregunté mientras redactaba una noticia para la página de la radio, pero la sorpresa no fue esa, sino descubrir la palabra que el programa me sugería para reemplazarla.

NO DA.

23/6/11

yo también opino sobre el partido de anoche


Hoy me animé a hablar de fútbol, primero al aire y después a través de mi cuenta en Twitter; pero como no hay soporte más cómodo que mi blog, acá estoy y ante mí toda la posibilidad de explayarme en el asunto.
En verdad, no es de fútbol ni del partido de River - Belgrano de lo que hablé sino de lo que se dice de dicho encuentro futbolístico.
Traté de resumir en 140 caracteres, como establece Twitter, mi idea, de la siguiente manera: "¿Por qué en vez de hablar de River no hablamos de Belgrano? ¿Acaso su accionar no ha sido más meritorio?"
Mi perfil
Con esto quise inútil y sutilmente pedir que la corten con las cargadas que hasta llegaron a los titulares de los "grandes" diarios como si no hubiera otras cosas que contar, y también quise invitar a todos a pararnos ante el hecho desde la otra esquina, haciendo cruz.
Entiendo el carácter noticioso que tiene el hecho de que un equipo como River Plate esté peleando su supervivencia en la A, pero enfrente tenemos a un equipo cordobés que está ahí de entrar a esta máxima categoría del fútbol argentino. ¿No se merece más prensa, che?

18/6/11

seguros gracias a los terceros

"Ahora pensamos que las calles son peligrosas y no dejamos bajar a jugar a los niños,
pero son peligrosas porque no hay niños. La seguridad no la da la policía,
ni las cámaras sino el que haya gente en las calles, niños jugando".
 Psicopedagogo italiano Francesco Tonucci (Frato)

Hace tiempo vengo pensando en esta frase que llegó a mí como firma de alguien que no conozco en una cadena de mails. Lo que dice Tonucci es lindo y puede que tenga razón, pero hasta cierto punto. Creo que no alcanza con que haya gente para que un lugar sea seguro, hace falta gente comprometida con el otro. 
Digo esto porque muchas veces he escuchado relatos sobre asaltos ocurridos a la vista de todos, y que sin embargo nadie hace nada para ayudar a la víctima. En parte por temor a ser víctimas de una emboscada para ser asaltados ellos mismos, y en parte porque lo que importa es el problema propio y los demás que revienten.
Por más rejas y alarmas instaladas, tarde o temprano tenemos que salir a la calle, todos, nadie escapa; y ahí no hay barrotes que nos aíslen ni sistemas electrónicos de seguridad que nos alerten. En la mayoría de los casos tampoco hay policías. Afuera, los ciudadanos nos tenemos a nosotros mismos.

14/6/11

nos acaricia la pluma


¿Acaso no es loco entrar a la página web del Servicio Meteorológico Nacional y encontrarnos con que para Gualeguaychú, Entre Ríos, se pronostica reducción de visibilidad por ceniza volcánica en suspensión?


comiendo sobre Mondrian

La computadora desde la que escribo en este momento está apoyada sobre unas lineas rectas de dos centímetros de ancho, de color negro, que dividen al rojo del amarillo, de un poco de azul y de bastante blanco.

Colores y formas básicas. Todo aparenta simpleza pero en esa simpleza se esconde una gran complejidad. Su creador, Pieter Mondrian, demoró 30 años en lograr estas composiciones, y una vez que las encontró definió un estilo nuevo y único: El neoplasticismo.
Buscando en Internet descubrí que hay quienes visten a Mondrian, hay quienes calzan a Mondrian, quienes guardan objetos en Mondrián, quienes se trasladan en Mondrian, quienes se iluminan con Mondrian y quienes hasta viven en un Mondrian.




En casa comemos sobre Mondrian
Damián y su papá


12/6/11

un toque femenino

Cerrajería & Bulonera. Belgrano 3200, Neuquén.

¿Qué hace un quitaesmalte entre pinzas y tenazas?
Tal cosa me pregunté mientras esperábamos que nos repararan la llave del auto que inoportunamente vino a romperse tan lejos de casa. En el momento supuse que quizás el quitaesmalte sirva para quitar el óxido de algunos tornillos, pero no viene al caso; lo suspensivo fue encontrar ese toque femenino entre tanta masculinidad.